10/16/2026
In the Footsteps of St. Scalabrini - Celebrating 125 Years of the Visit of St. Scalabrini to United States. 1901 - 2026
(Part 11 of 15)
On October 13, Scalabrini confirmed approximately 750 children and young people from Saint Joachim’s and Our Lady of Pompeii in New York.
Two days later, on October 15, he was formally received at the Catholic Club of New York on West 59th Street. Church leaders, priests, representatives of the Italian community, and prominent guests attended the reception.
The occasion gave Scalabrini an opportunity to explain his wider vision of migration and history. He spoke of America as a place where peoples, cultures, and traditions were meeting on an unprecedented scale.
He did not romanticize migration. He had seen separation, poverty, exploitation, prejudice, and religious abandonment. Nevertheless, he believed that human mobility could become part of a greater process of encounter and unity.
In the address, he observed that while societies were being transformed by machines, discoveries, commerce, and the movement and mixing of peoples, a greater work was also unfolding: “the union in God through Jesus Christ of all men of good will.”
This conviction was part of his spirituality of the Incarnation. History was not outside God’s concern. Christians were called to work within social change, guiding it toward justice, fraternity, reconciliation, and respect for human dignity.
The Catholic Club event also gave American leaders an opportunity to hear a positive defense of Italian immigrants and the institutions already serving them. Contemporary accounts mentioned twenty-four churches founded in the United States by Scalabrinian missionaries, as well as the Saint Raphael Society and other charitable works.
(A new part every Friday!)
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Tras los pasos de San Scalabrini - Celebrando los 125 años de la visita de San Scalabrini a Estados Unidos. 1901 - 2026
(Parte 11 de 15)
El 13 de octubre, Scalabrini confirmó a aproximadamente 750 niños y jóvenes de las parroquias de San Joaquín y Nuestra Señora de Pompeya en Nueva York.
Dos días después, el 15 de octubre, fue recibido formalmente en el Club Católico de Nueva York, en la calle 59 Oeste. Líderes de la Iglesia, sacerdotes, representantes de la comunidad italiana e invitados distinguidos asistieron a la recepción.
La ocasión le brindó a Scalabrini la oportunidad de explicar su visión más amplia sobre la migración y la historia. Habló de Estados Unidos como un lugar donde pueblos, culturas y tradiciones se encontraban a una escala sin precedentes.
No idealizaba la migración. Había presenciado la separación, la pobreza, la explotación, los prejuicios y el abandono religioso. Sin embargo, creía que la movilidad humana podía formar parte de un proceso mayor de encuentro y unidad.
En su discurso, observó que, si bien las sociedades se transformaban por las máquinas, los descubrimientos, el comercio y el movimiento y la mezcla de pueblos, también se estaba desarrollando una obra mayor: "la unión en Dios, por medio de Jesucristo, de todos los hombres de buena voluntad".
Esta convicción formaba parte de su espiritualidad de la Encarnación. La historia no era ajena a la voluntad de Dios. Los cristianos estaban llamados a trabajar en el cambio social, guiándolo hacia la justicia, la fraternidad, la reconciliación y el respeto a la dignidad humana.
El evento del Club Católico también brindó a los líderes estadounidenses la oportunidad de escuchar una defensa positiva de los inmigrantes italianos y las instituciones que ya los atendían. Los relatos de la época mencionaron veinticuatro iglesias fundadas en Estados Unidos por misioneros scalabrinianos, así como la Sociedad de San Rafael y otras obras de caridad.
(Una nueva parte cada Viernes)