06/18/2026
“POR ESO UNO SE CAMBIA DE RELIGIÓN”
— Ponen muchas trabas en los documentos… por eso uno se cambia de religión.
— No dejaron que fulano hiciera sus sacramentos… por eso uno se cambia de religión.
— El padre me trató mal… por eso uno se cambia de religión.
— La señora que lee la lectura en la misa tiene una doble vida… por eso uno se cambia de religión.
— No mencionaron mi cumpleaños en misa como lo pedí… por eso uno se cambia de religión.
— El sacerdote está metido en un escándalo… por eso uno se cambia de religión.
— No me quisieron atender a la hora que yo fui… por eso uno se cambia de religión.
— Ningún católico me visitó cuando estuve enfermo… por eso uno se cambia de religión.
— Nomás voy para que me estén juzgando… por eso uno se cambia de religión.
— Ya son pura pedidera de dinero… por eso uno se cambia de religión.
— No dejaron que mi amiga de la infancia fuera madrina de mi hijo, nomás porque no está casada por la Iglesia… por eso uno se cambia de religión.
— La preparación de la doctrina dura muchos años… por eso uno se cambia de religión.
— Las pláticas prebautismales duraron dos horas… por eso uno se cambia de religión.
Estas son palabras que escuchamos con frecuencia cuando alguien entiende la religión como si fuera un club, un partido político o un equipo del que puede cambiarse según le convenga.
La Iglesia está formada por seres humanos imperfectos. Habrá errores, pecados, malas experiencias y personas que no siempre actúen como deberían. Pero nuestra fe no está fundada en la perfección de los hombres, sino en Jesucristo.
Si nuestra permanencia en la Iglesia depende únicamente de que todos hagan siempre lo correcto, tarde o temprano encontraremos una razón para irnos.
Quien permanece en la fe no lo hace porque nunca haya sido herido, decepcionado o incomprendido. Permanece porque ha descubierto que, por encima de las fallas humanas, Cristo sigue estando presente en su Iglesia.
Porque la pregunta no es: «¿Qué hizo o dejó de hacer tal persona?».
La verdadera pregunta es: «¿Quién es Jesús para mí?».