12/15/2025
Jesucristo
"El que llevó nuestro pecado"
(Mateo 26:26-27)
Aunque le resulte sorprendente, la Cruz es tan común en nuestra cultura, que la mayoría de las personas no reflexionan en cuanto a ella cuando la ven. Por desgracia, la familiaridad con este símbolo puede impedir que comprendamos lo que ella realmente significa. Por tanto, detengamonos a pensar en la manera en que Cristo llevo nuestro pecado.
Comencemos por el pasaje escrito mucho antes del nacimiento de Jesús. Génesis, el primer libro de la Biblia, explica como el hombre eligió desobedecer a
Dios. Debido a que Adán y Eva comieron del fruto prohibido, todos sus descendientes han nacido bajo la maldición de la muerte, al haber heredado una naturaleza "carnal" pecaminosa.
En Levítico, las leyes de Dios para la nación judía incluían la observación del Yon Kippur, el día de cada año cuando los israelitas ayunaban, oraban y sacrificaban un animal para expiar el pecado. En esencia, el macho cabrio llevaba los pecados cometidos por el pueblo y sufría el castigo que exigía la justicia divina.
Siglos más tarde, Isaías profetizó que un Salvador haría expiación por los pecados (Isaías 53:5-8; Hechos 7:27). Setecientos años después Juan el Bautista identifico a Jesús como el Cordero de Dios que quitaría el pecado del mundo (Juan 1:29). El Mesías había venido, aunque era totalmente diferente a lo que el pueblo esperaba , tanto así que lo rechazaron y pidieron que lo crucificarán.
Ninguno de nosotros puede obedecer perfectamente todos los mandamientos de Dios.
En realidad, una de las razones por las que Él nos dió cada uno de ellos, fue para mostrarnos nuestra necesidad de un Salvador (Salmo 19:7; Gálatas 3:24). Medite en ellos (Éxodo 20:1-17), y pídale a Dios que hable a su corazón.
Está es la pura verdad, envuelta en lo expresado en las Escrituras.
Dios le bendiga en el área donde más lo necesite.
Pablo & Enid