06/24/2025
A veces cuesta procesar cuán constante puede ser el amor de Dios. En un mundo donde todo cambia, donde la gente va y viene, donde incluso uno mismo falla... Él permanece fiel. No por obligación, no por apariencia. Sino porque es su esencia. Porque el es Dios.
Este versículo nos debe recordar que no estamos solos. Que su pacto no depende de como nos sentimos o si tuve un buen día o no. Es un amor que atraviesa generaciones. Un amor que no caduca, que no se cansa, que no se agota. Es un amor agape.
Que es un amor agape?
Un amor sin intereses propios e incondicional.
Y sí, amarle y obedecerle a veces duele. A veces significa rendirnos, callar, esperar. Pero si el guarda su misericordia hasta mil generaciones.
¿Cómo no confiar? ¿Cómo no querer caminar más cerca a el, aunque tropieces mil veces?
"Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios; el Dios fiel, que guarda su pacto y su misericordia hasta mil generaciones con aquellos que lo aman y guardan sus mandamientos." – Deuteronomio 7:9