La Iglesia de Cristo de Una le invita a que juntos alabemos a Dios en espíritu y en verdad -“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” Juan 4:24
Si usted está interesado en saber más de las cosas de Dios, o si le parece difícil entenderlas; permítanos explicarle con Biblia en mano, lo fácil que es El Plan de Dios para que el hombre encuentre la salv
ación de su alma. El mundo religioso de hoy, está tan saturado de ideas que están lejos de la Verdad Divina. Y toman ventaja de esa confusión para mezclar ideas y opiniones humanas. (“Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.” Mateo 15:8-9
Permítanos contarle una breve historia de la Iglesia de Cristo. El profeta Isaías al igual que otros profetas nos hablaron del establecimiento de la Iglesia: “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.” Isaías 2:2-3) Esta profecía nos dice que tendría su inicio en Jerusalén. Daniel nos dice que se levantara un reino que nunca será destruido. Cuando Juan el Bautista predico en el desierto, su mensaje fue: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”
Mateo 3:2
Le recordamos que fue Cristo mismo el que dijo: “Edificare mi Iglesia” Mateo 16:18. En el versículo 19, Cristo le llama: “Reino” a la Iglesia. Cristo estaba hablando de algo que seria de su propiedad. NO fue Pedro la roca donde edificaría su Iglesia; sino la confesión de Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” Mateo 16:16. Y fue Jerusalén, en el día de Pentecostés cuando los Apóstoles fueron llenos del Espíritu Santo; y después que Pedro les hubiera predicado el Evangelio (Muerte, Sepultura y Resurrección de Cristo) Las Escrituras nos dicen que más de tres mil personas se convirtieron. (Hechos 2:14-47) El versículo 47 dice: “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” Todas las profecías referentes a Cristo y a Su Iglesia se cumplieron. El día de Pentecostés marca el comienzo de la realidad espiritual del Cuerpo de Cristo como Iglesia visible. La Iglesia de Cristo NO es una denominación; ni es un nombre exclusivo. Cristo mismo, por amor por usted y por mi, pago el precio en Su sacrificio en la cruz y la compro con Su preciosa sangre. Cristo mismo es el fundamento. Obviamente llevamos el nombre del dueño: Iglesia de Cristo. Es por eso que todo aquel que se convierte en miembro de la Iglesia debe confesar su fe en Cristo como el Hijo de Dios. (Hechos 8:37) Venimos a ser piedras vivas en la casa espiritual de Dios. (1 Pedro 2:4-6) Quizá usted se pregunte: ¿Cómo puedo convertirme en miembro de la Iglesia de Cristo? La Escritura dice: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo” Marcos 16:16
Esta es la fórmula que Dios nos da:
Creer + Bautizo = SALVACIÓN
Simple… ¿Verdad? Lastimosamente el hombre ha inventado sus propios planes de salvacion; unos dicen:
Creer = salvacion + bautizo
otros:
Bautizo = salvacion + creer
Por favor leer: Hechos 3:19; 8:2 y 17:30; nos hablan de algo muy importante que tiene que nacer en nosotros: “El Arrepentimiento”
Cuando leemos de la vida de Jesús, comenzando desde su nacimiento; su niñez, el comienzo de sus tres años de Su ministerio en la tierra, sus sufrimientos, su muerte en la cruz, su sepultura y resurrección; nos damos cuenta que Dios envió a su Hijo por amor a todos nosotros. Juan 3:16 dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Y al tercer día resucito de entre los mu***os como lo había prometido. (Lucas 24:44-47) Y si la vida que llevamos hasta ahora no es agradable ante los ojos de Dios; y nuestras acciones no son aprobadas por Dios; entonces se nos demanda a que nos arrepintamos y nos convirtamos a Dios. El pecado hace división entre Dios y los hombres; es necesario reestablecer esa relación nuevamente. En los versículos que leyó sobre el arrepentimiento no hay opción; se le demanda al hombre arrepentirse. El Plan de Salvación Bíblico es simple:
OÍR - La Palabra de Dios
CREER - En Cristo como el Hijo de Dios. ARREPENTIRSE - De su vida pecaminosa. CONFESAR - A Cristo como Hijo de Dios. BAUTIZARCE - En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo para el perdón de los pecados. Después de esto se nos demanda que seamos fieles hasta la muerte. Apocalipsis 2:10: “Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.” Esto es: PERSEVERAR. La Iglesia de Cristo
*Su fundamento: CRISTO
*Fundada: En Jerusalén, en el año 33
*Sede: Los cielos
*Su Credo: LA BIBLIA (El N.T.)
*Nombre de los convertidos: cristianos.
*Sucursales: Iglesias de Cristo locales
*Organización: Ancianos, diáconos y
Evangelistas
Hablamos donde la Biblia habla…
Callamos donde la Biblia calla…
La Iglesia de Cristo
Establecida en Jerusalén en el año 33 d.C.
¿Le tienen confuso las muchas iglesias que existen hoy día? ¿No sabe cuál de ellas predica la verdad? Acaso, ¿repite el refrán "todas son buenas" pero no asiste a los cultos de ninguna? O, tal vez pertenece a una pero observa en ella prácticas que le preocupan. ¿Se atribula por las divisiones, contiendas, contradicciones y competencias que se dan entre ellas? ¿De la mercadería que fomentan? ¿De los escándalos que brotan en algunas? ¿De la hipocresía que empaña el testimonio de muchos hombres, mujeres y jóvenes que profesan seguir a Cristo? Lamentablemente, la realidad es que existe en el ámbito religioso del mundo mucho que confunde, mucho que justifica sus críticas y preocupaciones y no pocas cosas que alejan a las almas de Dios. Pero, ha de comprender que Cristo no lleva la culpa. El Señor no fundó muchas iglesias, distintas en práctica y doctrina, sino sólo una. Dijo: "Edificaré mi iglesia" (Mateo 16:18). Una, no muchas. Dijo: "Edificaré mi iglesia". En cuanto a la unidad, la plegaria de Cristo por los miembros de la iglesia es: "Para que sean uno...para que sean perfectos en unidad" (Juan 17:20-23). Una y otra vez, el Espíritu Santo exhorta que estemos todos los creyentes perfectamente unidos. Dice: "Os ruego...que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer" (1 Corintios 1:10). Queda pues condenada la división como obra de la carne (Gálatas 5:19-21; Tito 3:10-11).
¿Le gustaría conocer a la iglesia que no es una secta inventada por religiosos? ¿Una que es como la que fundó Cristo? ¿Imposible que exista en pleno siglo 20? ¿Por qué no? Los planos para su edificación, tal y como concebidos en la mente de Dios, están plenamente revelados en la Biblia. Cuando fieles obreros los implementan, no importa el lugar o el siglo, se establece la iglesia verdadera, auténtica, bíblica y no sectaria. Querido lector, aunque usted no haya conocido hasta ahora tal iglesia, en la actualidad miles han sido establecidas en casi todo el mundo por "ministros competentes del Nuevo Pacto" (2 Corintios 3:6). Esta iglesia, apartada del sectarismo, es estrictamente bíblica en culto, organización, doctrina y vida espiritual. Le invitamos a considerarla imparcialmente. Un nombre bíblico. Nos llamamos cristianos, sin otros apellidos o apodos. Las congregaciones se identifican como "iglesias de Cristo", al igual que en Romanos 16:16, "Las iglesias de Cristo os saludan". Entre nosotros no decimos que una congregación es la iglesia del hermano fulano de tal. Ese fue el error de los corintios quienes decían: "Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo." En 1 Corintios 1:12-13, Pablo reprende tal actitud, diciendo: "¿Acaso está dividido Cristo?"
Un credo infalible. Nuestro credo es la Biblia, único libro inspirado por el Espírtu Santo. Los credos de concilios, los catecismos, los documentos de fe y orden, ¿no son todos éstos nada más que obras de hombres falibles? Pues, no los aceptamos sino que hablamos "conforme a las palabras de Dios"
Cómo adoramos
Si nos visita (y lo puede hacer en cualquier ocasión, sin compromiso), observará que adoramos "en espíritu y en verdad" (Juan 4:24). No encontrará ningún desorden ni alboroto, ya que nos sometemos a las instrucciones del Espíritu Santo, haciendo "todo decentemente y con orden" (1 Corintios 14:40). Varones fieles y de buen testimonio dirigen los cultos. En cuanto a las hermanas, el Espíritu Santo ha ordenado en 1 Corintios 14:33-34, "Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones", y en 1 Timoteo 2:12, añade: "No permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre". Por lo tanto, en los cultos de la iglesia de Cristo las mujeres no dirigen ni predican. Dios les ha asignado otras tareas igualmente importantes. Cómo oramos. Oramos al Padre solo en el nombre de su Hijo, porque "hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5). No oramos todos a la vez en voz alta. Tal acción causaría confusión y desorden. Más bien, siguiendo 1 Corintios 14:16-17, un hermano dirige la oración, y los demás miembros asienten diciendo Amén al final de la oración. Cantamos sin instrumentos. Aunque le parezca cosa extraña, la iglesia de Cristo desde el primer siglo no usaba ningún tipo de instrumentos de música en sus cultos de adoracion.