06/07/2026
Sentir tristeza o dolor no te hace débil, te hace real. El dolor que enfrentas hoy puede ser el lugar donde Dios comience a sanarte mañana. No debemos ignorar lo que sentimos, debemos llevarlo a Dios. Él no quiere dejarte en dolor, Él quiere llevarte a través de él. Porque el llanto es solo una temporada que al finalizar trae consuelo, trae sanidad, trae alegría, trae vida.