06/08/2026
*RPSP* 📖
*Nehemías* 5️⃣
Cada día, recibimos notificaciones en nuestros teléfonos móviles, correos electrónicos o llamadas con el siguiente mensaje: *“Su factura está por vencer; abóquese a la agencia más cercana para realizar su pago”* o *“Para evitar la suspensión de sus servicios, pague su factura a tiempo”*. Si tienes confianza con alguien y estás pendiente de algún pago, te dicen: *¡Págame lo que me debes!* A eso súmale los dolores de cabeza que generan los altos intereses que debes pagar cuando adquieres un compromiso financiero. Si te identificaste, este mensaje es para ti: “Hay que tener estrictamente en cuenta la economía porque, en caso contrario, se contraerán deudas. Manteneos dentro de los límites. Apartaos de la deuda como os apartaríais de la lepra” (CMC, p. 286).
En el capítulo de hoy, el pueblo se queja por los altos costos de la vida. Por culpa de las deudas adquiridas, llegaron hasta el punto de perderlo todo, incluyendo a su familia. Veamos las lecciones que nos deja el mensaje de este día:
*1. ¡Con el agua hasta el cuello!* (vs. 1-5)
“A fin de obtener alimento para sus familias, los pobres se veían obligados a comprar a crédito y a precios exorbitantes. También estaban compelidos a tomar dinero prestado a interés para pagar los gravosos impuestos que les cobraban los reyes de Persia. Y, para aumentar la angustia de los pobres, los más ricos de entre los judíos habían aprovechado aquellas necesidades para enriquecerse.” (PR, capítulo 54).
*Cualquier parecido con la realidad actual es pura coincidencia.*
*¿Sabes qué era lo más triste?* Que los altos intereses y la opresión venían de parte de sus propios hermanos. Desde cualquier ángulo que veamos el tema, los acreedores estaban actuando de manera incorrecta, llevando a la esclavitud financiera a sus propios parientes. Tanto fue así que Nehemías declaró: “Y me enojé en gran manera cuando oí su clamor y estas palabras.” (vs. 6). Sin duda, Dios también se enoja cuando actuamos de esta manera.
¿Cómo podemos escapar de la esclavitud financiera en la familia? Veamos algunas problemáticas y recomendaciones a considerar:
*a. Problemática 1:* *Culparnos por las deudas debido a una mala administración.*
Hacer reproches a tu cónyuge no sirve de nada. Luchen contra la deuda, no contra su pareja. La deuda debe ser vista como un enemigo en común.
*Recomendación:* Trabajen en equipo. “Con los que consultan juntos hay sabiduría” (Proverbios 13:10).
*b. Problemática 2:* *Parece que nunca saldremos de las deudas.*
No te desesperes; todo problema tiene solución. Cuando estás consciente de eso, te tomarás el tiempo para buscar una salida a tu situación financiera.
*Recomendación:*
Comienza a dar pasos firmes en busca de la solución. He aquí algunas sugerencias:
*1. Calculen su presupuesto.* Calculen sus ingresos y egresos. Apéguense fielmente a él. En otras palabras: “Arrópense hasta donde les dé la cobija”.
*2. Busquen la manera de aumentar los ingresos.* Haciendo horas extras, trabajos temporales o algún negocio rentable. Pero que nada de esto afecte su vida espiritual y familiar.
*3. Reduzcan los gastos.* Hagan una lista de sus prioridades y, las que no encajen en esta categoría, tomen una tijera y recórtenlas.
*4. Analicen la deuda y tomen medidas.* Si tienen varias, analicen de cuál saldrán primero. Comiencen por las más pequeñas.
*Resolución de hoy:*
“Aun entre los que profesan andar en el temor del Señor, hay quienes siguen todavía la conducta de los nobles de Israel. Por el hecho de que pueden hacerlo, exigen más de lo justo y se vuelven así opresores. Y porque hay avaricia y traición en la vida de los que llevan el nombre de Cristo, porque la iglesia conserva en sus libros los nombres de aquellos que adquirieron sus posesiones mediante injusticias, se desprecia la religión de Cristo.” (PR, ibíd.).
Aquí hay un mensaje para dos grupos de personas: *los que se aprovechan de los menos favorecidos y adquieren ganancias deshonestas, y los que están bajo la esclavitud financiera de las deudas.* “No es bueno lo que hacéis.” (vs. 9).
Ambos deben hacer de Dios su principal socio. Los primeros (los deshonestos) no harán una transacción inapropiada sin consultar en oración. Los esclavos financieros, de igual forma, consultarán en oración antes de adquirir una deuda.
El común denominador: Primero Dios.
Recuerda: *“Apartaos de la deuda como os apartaríais de la lepra”* (CMC, p. 286).
Dios te bendiga.
*Pr. Evert Vásquez*
*_Honduras_* 🇭🇳