06/02/2026
No importa en qué situación te encuentras, Jesús te llama y te espera. Solo falta que demos un grito de esperanza.
"Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!
Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!"
Mateo 10:47-48