04/14/2026
A Call to Social Holiness: 40 Days of Prayer until Pentecost
God calls us to a social holiness, where our actions—empowered by the Spirit—confront and overcome the forces of evil so that His salvation may be fully revealed, bringing abundant life (John 10:10). These actions are a sign of Christ’s mercy—they are the Gospel, the Good News—and we are witnesses of that Good News. We come out of this fast committed to living holy lives, both personally and socially, as witnesses of His mercy and saving love.
INVITATION - First Week of Prayer
We invite you to join us in these 40 days of prayer, asking God to plant within us the seeds of His new work as we prepare for Pentecost—when He will renew the power of His Spirit in us, so that together with Him we may bring renewal to the world.
Purpose: To Wait and Love God with All Our Heart
Pentecost does not begin with movement, but with waiting. This sacred waiting creates space for us to love the Lord more deeply. As we love Him, we begin to discern His heart and see what He desires. As Luke 10:27 teaches, we are called to love God with all our heart. We love because He dwells within us, and His presence draws us closer to Him. In that closeness, our hearts align with His, and we begin to see the dreams that dwell in the heart of God.
———————-
Español:
Un Llamado a la Santidad Social: 40 Días de Oración hasta Pentecostés
Dios nos llama a una santidad social, donde nuestras acciones, impulsadas por el Espíritu, confrontan y vencen las fuerzas del mal para que Su salvación se manifieste plenamente, trayendo vida en abundancia (Juan 10:10). Estas acciones son una señal de la misericordia de Cristo—son el evangelio, las buenas nuevas—y nosotros somos testigos de esas buenas nuevas. Salimos de este ayuno comprometidos a vivir vidas santas, tanto en lo personal como en lo social, como testigos de Su misericordia y amor salvador.
INVITACIÓN - Primera Semana de Oración
Les invitamos a unirse a nosotros en estos 40 días de oración, pidiéndole a Dios que plante en nosotros las semillas de Su nueva obra mientras nos preparamos para Pentecostés—cuando Él renovará el poder de Su Espíritu en nosotros, para que junto a Él podamos traer renovación al mundo.
Propósito: Esperar y Amar a Dios con Todo el Corazón
Pentecostés no comienza con movimiento, sino con espera. Esta espera sagrada crea el espacio para amar al Señor más profundamente. Al amarle, comenzamos a discernir Su corazón y a ver lo que Él desea. Como enseña Lucas 10:27, somos llamados a amar a Dios con todo nuestro corazón. Amamos porque Él habita en nosotros, y Su presencia nos atrae a Él. En esa cercanía, nuestros corazones se alinean con el Suyo, y comenzamos a ver los sueños que habitan en el corazón de Dios.