03/15/2026
7 Años del Aniversario de la Visita Apostolica
La Iglesia de Mission, Texas tiene plasmado este Hermosa Recuerdo en cada uno de sus corazones.
"Unidos, porque la Iglesia merece lo mejor"
Mission, Texas, orgullo del Apóstol Naasón Joaquín: lo alegran con su fe y bello terreno
MISSION, Tx. Marzo 15, 2019. (Berea Internacional).– Los bienaventurados hermanos de la ciudad de Mission, en Texas, ubicada junto a McAllen (EE.UU) y colindante con Reynosa, Tamaulipas (México), viven en una próspera región binacional entre Estados Unidos y México; pero hoy, fueron aún más bendecidos de parte Dios y del Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, quien los visitó, aconsejó y felicitó.
El Ungido de Dios, desde el ministerio de la casa de oración, expresó a los ahí reunidos lo hicieron sentir muy orgulloso de ellos. El Gran Apóstol del Señor expresó que solamente pensaba tomar sus alimentos en dicho lugar; pero, en cuando los conoció y vio la casa de oración, se llenó de una gran alegría.
Mientras participaba de los alimentos, a la hora del desayuno, le fue notificada la existencia de un nuevo terreno – propiedad de la Iglesia – ante lo cual manifestó querer visitarlo y les señaló que el hermoso lugar que habían comprado, más grande, para edificar una nueva casa de oración, que fuera un monumento, una piedra que dé testimonio, se llenaba de orgullo, de satisfacción, le hacía entender que no son una Iglesia que está estancada, sino una que seguirá creciendo conforme a las promesas de Dios: en grande manera.
Por eso les dijo a los hermanos humildemente contentos, que doblaría sus rodillas ante el Señor para pedirle bendición para ellos, porque había visto su trabajo; porque le habían dado esa gran alegría de saber que son una Iglesia de progreso, victoriosa, y como le mencionaron en su canto, “Después de la batalla Dios nos coronará”, asintió, que para eso se trabaja, para esa coronación; para eso dedican su esfuerzo, su tiempo, sus recursos.
Se refirió a los esfuerzos que hicieron para comprar dicho terreno y le dijo al Señor: ¡Qué alegría me dieron los hermanos de Mission! Por lo cual, pidió que los siguiera engrandeciendo y prosperando conforme a sus promesas.
Aquí, en Mission, todo es dicha en el Señor. Los hermanos, quienes están muy consagrados, que derramaron lágrimas de alegría, que gozaron de la comunión con Dios que genera un auténtico Apóstol de Jesucristo, nunca olvidarán esta visita y por el contrario, ya saben que cuando inicien la construcción, el Ungido de Dios volverá a estar con ellos, como se los ofreció.
"Unidos, porque la Iglesia merece lo mejor"