10/12/2026
La historia de Rispa nos recuerda el amor y la perseverancia de una madre que no abandonó a sus hijos, aun en medio del dolor. (2 Samuel 21:10).
Hoy, como madres en la casa de Dios, queremos levantarnos con un mismo propósito: CLAMAR POR NUESTROS HIJOS. ❤️🔥
No queremos ser madres dormidas espiritualmente, sino mujeres despiertas, firmes en la fe, que doblan sus rodillas, buscan la presencia de Dios y luchan espiritualmente por sus familias.
Nuestros hijos necesitan nuestras oraciones, nuestras lágrimas y nuestro compromiso con Dios. ¡Es tiempo de volver al altar, de avivar el fuego y de clamar hasta ver la mano de Dios obrando en sus vidas!
"Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces." — Jeremías 33:3🙏