09/29/2026
Netflix está presentando una imagen muy negativa del pastor a raíz de la historia de uno que hizo las cosas mal, pero no podemos cometer el error de pensar que todos son iguales. Sí, hay pastores que han fallado, han abusado de su posición y deben responder por sus actos, pero esa no es la historia de la gran mayoría. Fui pastor y puedo decir que ha sido uno de los trabajos más difíciles que he hecho. Conozco pastores buenos, honestos, que aman genuinamente a la gente, que sacrifican tiempo con su familia, contestan llamadas a cualquier hora, visitan hospitales, lloran con los que lloran, aconsejan, oran y muchas veces ayudan sin que nadie se entere. No todo pastor quiere tu dinero; muchos simplemente quieren servirte. No permitamos que los errores de unos pocos borren el sacrificio de tantos que han dedicado su vida a servir a Dios y a la gente. A esos pastores buenos también hay que reconocerlos, respetarlos, apoyarlos y orar por ellos.