09/07/2026
NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD
DÍA NOVENO: LUNES 7 DE SEPTIEMBRE
MARÍA CAMINA CON SU PUEBLO POR EL CAMINO DE LA MISIÓN
«Levántate y ponte ahí en medio.» (Lc 6,8)
Con inmensa alegría llegamos al último día de esta Novena con la que hemos dado gracias a Dios por los sesenta y cinco años de la presencia de la venerada imagen de Santa María de la Caridad en Miami.
Durante estos días hemos recorrido un verdadero camino de discipulado. Hemos contemplado la cruz de Cristo, renovado nuestra esperanza, descubierto la verdadera libertad, experimentado la misericordia del Padre, escuchado la llamada del Señor, abierto el corazón a la renovación del Espíritu y aprendido a vivir como hijos de Dios en comunión con nuestros hermanos.
Hoy el Señor nos invita a dar el último paso de este itinerario: la misión. Toda auténtica experiencia de fe conduce necesariamente a la misión. Nadie puede encontrarse con Cristo y guardar ese encuentro sólo para sí. Quien ha recibido el amor de Dios siente el deseo de compartirlo; quien ha experimentado su misericordia se convierte en instrumento de misericordia; quien ha sido consolado lleva consuelo a los demás.
También María vivió en actitud permanente de misión. Después de recibir el anuncio del ángel, partió presurosa para servir a su prima Isabel. En Caná condujo a los servidores hacia Cristo. En Pentecostés sostuvo la fe de la Iglesia naciente. Y desde este Santuario continúa enviándonos a vivir y anunciar el Evangelio allí donde el Señor nos ha colocado.
Al concluir esta Novena, no termina nuestro camino; comienza una nueva etapa. Somos enviados como discípulos misioneros para llevar la luz de Cristo a nuestras familias, lugares de trabajo, comunidades y a toda la sociedad.
ORACIÓN PARA EL NOVENO DÍA
Santa María de la Caridad,
Madre y Estrella de la evangelización,
al concluir esta Novena
te damos gracias por haber caminado con nosotros.
Gracias por sostener nuestra fe,
por alentarnos en las pruebas,
por conducirnos siempre hacia tu Hijo
y por enseñarnos a vivir como verdaderos discípulos.
Ahora nos ponemos nuevamente en camino.
Acompaña a nuestras familias,
protege a nuestro pueblo cubano,
bendice a la Iglesia y fortalece a todos los que anuncian el Evangelio.
Haz de nosotros cristianos valientes,
capaces de llevar esperanza donde haya tristeza,
perdón donde exista división,
consuelo donde haya sufrimiento,
y fe allí donde muchos hayan dejado de creer.
Que nunca nos avergoncemos del Evangelio,
que sepamos reconocer a Cristo en los más pobres y necesitados, y que cada día demos testimonio
del amor que hemos recibido.
Al celebrar estos sesenta y cinco años de tu presencia entre nosotros,
renovamos nuestra confianza en tu protección maternal y ponemos bajo tu amparo
el presente y el futuro de este Santuario,
de nuestras familias y de toda la Iglesia.
Santa María de la Caridad,
camina siempre con tu pueblo
y llévanos de la mano
hasta el encuentro definitivo con Jesucristo,
nuestro Señor.
Amén.