Gustavo moros oficial

Gustavo moros oficial Conferencista, Coach
Lead Pastor Renuevo
(2)

05/26/2026

Vivir o saber vivir es todo un arte y consiste en ser valiente ser fuerte y ser feliz

05/25/2026

La ingratitud es una de las señales más oscuras del corazón humano. Hay personas que reciben ayuda, apoyo, amor, oportunidades y años de respaldo, pero el único día que no puedes hacer algo por ellas, olvidan todo el bien recibido. La ingratitud rompe principios naturales y espirituales, porque desprecia lo bueno, minimiza el esfuerzo y responde mal por bien.

A estas personas difícilmente les puede ir bien. Y cuando les va bien, muchas veces es momentáneo, porque un corazón ingrato termina destruyendo relaciones, puertas, oportunidades y hasta las mismas manos que un día lo levantaron.

Principios Fe Humanidad Valores Motivación

05/25/2026

Ayer tuvimos un tiempo hermoso en nuestra iglesia

05/25/2026

Uno de los errores que más ha destruido sueños, ministerios, relaciones y propósitos es vivir demasiado pendiente de lo que piensa la gente. Hay personas que nunca avanzan porque siempre están esperando aprobación, aceptación o aplausos. Cambian decisiones, frenan llamados, esconden talentos y hasta traicionan convicciones por miedo al rechazo.

El problema es que la gente cambia de opinión constantemente. Hoy te aplauden y mañana te critican. Por eso quien vive gobernado por la opinión de los demás termina perdiéndose a sí mismo.

No conozco el secreto del éxito, pero sí sé cuál es el motivo del fracaso: vivir para agradar a todos.

Liderazgo VidaCristiana Identidad Mentalidad Sabiduría

05/25/2026

Servicio dominical

05/23/2026

Muchos dicen que la vida cristiana es difícil.
No lo creo, si la comparas con la vida de quienes viven sin Dios y sin esperanza.

Difícil debe ser vivir sin paz, sin consuelo, sin dirección y tratando de llenar el alma con logros, autosuficiencia y cosas que nunca logran satisfacer el vacío del corazón.

Y aun si hoy supiera —hipotéticamente— que no existe un mañana, que después de esta vida no hay promesas ni recompensa, igual volvería a vivir esta vida y volvería a servir a Dios.

Porque nada en este mundo se compara con caminar con Él.

No debe existir algo más duro que vivir sin Dios y sin esperanza.

05/23/2026

LAS INCONGRUENCIAS DEL MISTICISMO RELIGIOSO

Las incongruencias que surgen cuando nos alejamos de la Palabra para vivir sumergidos en el misticismo religioso han creado una imagen negativa del verdadero evangelio.

Dios puede hablar, dirigir e incluso usar experiencias extrabíblicas conforme a sus propósitos y a las necesidades de las personas. Yo mismo he vivido muchas de ellas. He tenido sueños donde Dios me habló claramente. He recibido dirección genuina por medio de experiencias espirituales. El problema no es que Dios pueda hacer eso. El problema comienza cuando esas experiencias se convierten en el fundamento principal de nuestra fe, desplazando poco a poco la centralidad de la Palabra de Dios.

Porque cuando las experiencias subjetivas comienzan a ocupar el lugar de autoridad, inevitablemente aparecen las contradicciones.

En 1989 fui a predicar a otro país al cual había sido invitado, a una iglesia reconocida por las manifestaciones espirituales. Al llegar, el pastor me dijo que no podía predicar porque, según una revelación del Espíritu, un hombre de Dios debía usar barba, haciendo una conexión con Cristo y las barbas que le arrancaron. Me pidieron volver semanas después con barba y lo hice sin problema.

Pero la semana siguiente fui a otra iglesia, en el mismo sector, dirigida también por un hombre que sinceramente considero un hombre de Dios. Apenas llegué, me mandó al baño a quitarme la barba porque, según una revelación del Espíritu, la barba representaba rebeldía y comunismo.

En una iglesia el Espíritu decía: “déjate la barba”.
En otra: “quítatela”.

Y ambas aseguraban tener discernimiento espiritual.

Una de las personas que más admiré en aquellos años era un profeta. A un amigo mío le habló cosas de su vida con una precisión impresionante. Lo dirigió acerca de dónde vivir y muchas de aquellas palabras terminaron cumpliéndose. Pero ese mismo hombre también mandó a casar a dos amigos míos que no duraron ni un año juntos.

Entonces surge una pregunta inevitable:
¿qué parte vino realmente de Dios y qué parte vino del hombre?

Yo mismo tuve sueños que claramente fueron dirección divina, pero también tuve sueños influenciados por emociones personales a los que quise hacer caso y terminé chocando de frente con la realidad.

Y ahí está el verdadero problema: cuando una experiencia auténtica abre la puerta a una cadena de experiencias donde poco a poco comienzan a mezclarse emociones, ego, impresiones humanas y supuestas revelaciones contradictorias.

Eso fue algo que vi muchísimo en los inicios del ministerio. Poco a poco comenzaban a aparecer “revelaciones”, “direcciones” y “palabras” que terminaban contradiciéndose entre sí.

Dentro de la iglesia donde crecí hubo una división enorme. Una de las congregaciones principales se separó. Había profetas en ambos lados. Y ambos grupos estaban convencidos de que el Espíritu Santo respaldaba su versión. Lo único que terminó ocurriendo fue más enemistad, más división y más confusión.

¿Y cuántas divisiones no han nacido precisamente de esto?
¿Cuántos matrimonios mal dirigidos?
¿Cuántas decisiones incorrectas?
Y en ocasiones, incluso decisiones correctas mezcladas con emociones humanas.

Alguien dirá:
“Lo que hace falta es discernimiento”.

Pero entonces la pregunta es:
¿cuál discernimiento?

¿El discernimiento más seguro no debería ser pesar todas las cosas por medio de la Palabra de Dios? ¿O vamos a seguir creyendo que discernir es sentir piel de gallina, emociones intensas o impresiones subjetivas?

Porque muchas veces terminamos filtrando emociones con más emociones y experiencias con más experiencias.

Y ahí está el peligro.

La Biblia no niega que puedan existir experiencias espirituales, pero sí nos enseña que el fundamento principal debe seguir siendo la Palabra de Dios. Y si hay un lugar donde puedes encontrar la mayor seguridad posible sin equivocarte, es cuando sigues la Escritura.

Todas las demás experiencias siempre tendrán un margen de error.

Pero Dios es veraz. Por eso la Escritura dice: “Sea Dios veraz y todo hombre mentiroso”. La Palabra que viene de Dios es absolutamente segura. En cambio, las palabras de los hombres pueden venir de Dios, pueden venir de la carne o incluso pueden venir del mismo in****no.

Y aquí hay algo importante: si tú dudas de una profecía, de un sueño o de una revelación, no ofendes a Dios. La misma Biblia enseña que los espíritus deben ser probados. Pero si dudas de la Palabra de Dios, entonces ya no estás luchando contra hombres, sino rebelándote contra Dios mismo.

Ahí es donde la Biblia se convierte en el verdadero filtro de discernimiento que hoy tanto se necesita y al cual debemos volver.

Porque en los tiempos finales habrá señales, milagros y manifestaciones. La misma Escritura enseña que Satanás se disfrazará como ángel de luz. Pero solamente lo que verdaderamente proviene de Dios permanece y tiene un fundamento seguro.

Pr Gustavo Moros

05/22/2026

“Mira la vida del que te va a aconsejar. Hay consejos que salen de la sabiduría, pero otros nacen de heridas, frustraciones y fracasos no resueltos. No escuches solo palabras bonitas; mira el fruto, la paz, el carácter y la dirección de su vida. Porque quien no sabe gobernar su camino difícilmente podrá guiar el tuyo.”

“Por sus frutos los conoceréis.” — Mateo 7:16

05/22/2026

LA AUTORIDAD DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS.

Debemos entender que Dios puede hablar, guiar, advertir o inquietar el corazón de muchas maneras. El problema no es creer que Dios pueda hacerlo; el problema comienza cuando se colocan sueños, visiones, profecías, experiencias espirituales o tradiciones humanas al mismo nivel de autoridad que la Biblia.

La Escritura no es simplemente una fuente más de inspiración espiritual. La Biblia ocupa un lugar único porque es la única revelación inspirada, infalible y normativa para la fe. Todo lo demás debe ser probado por ella.

Por eso debemos entender por qué en el Antiguo Testamento existían profetas y revelaciones sin el filtro escrito que hoy tenemos. En aquel tiempo no existía un canon cerrado de las Escrituras. El canon es el conjunto oficial de libros reconocidos como inspirados por Dios y establecidos como autoridad divina para la iglesia. Ese canon fue reconocido y cerrado históricamente alrededor del siglo IV.

Durante el Antiguo Testamento, la revelación todavía se estaba entregando progresivamente. Dios hablaba por medio de profetas porque la Escritura aún no estaba completa. Además, el Espíritu Santo no moraba permanentemente en todos los creyentes como ocurre después de Pentecostés. Por eso hombres como Isaías, Jeremías, Ezequiel o Daniel ocupaban un lugar profético central como portavoces directos de Dios.

Pero hoy vivimos bajo una realidad completamente distinta. Tenemos el canon cerrado de las Escrituras y además el Espíritu Santo mora en cada creyente verdadero.

Por eso quien hoy pretende sostener que sus sueños, revelaciones o profecías tienen autoridad doctrinal está asumiendo implícitamente algo muy grave: se está colocando en el mismo nivel de autoridad de los profetas del Antiguo Testamento. Está actuando como si los demás creyentes no tuvieran al Espíritu Santo y como si él poseyera una revelación superior y normativa para la iglesia.

Y allí comienza la manipulación.

Porque toda persona que intenta colocar sus revelaciones al nivel de la Escritura termina ocupando un lugar que solo le pertenece a la Palabra de Dios.

Ese ha sido el error histórico de sectas y movimientos desviados. Lo hicieron los mormones con Joseph Smith. Lo hicieron grupos como Los Niños de Dios. Y lo hacen muchos movimientos modernos que convierten experiencias personales en autoridad doctrinal.

Exactamente el mismo principio ocurrió en el catolicismo romano. La Iglesia Católica sostiene que la Biblia no es la única autoridad final, sino que junto a ella poseen autoridad doctrinal la tradición, el magisterio y la infalibilidad papal. A partir de esa idea nacieron doctrinas y dogmas que no están establecidos en la Escritura:

1. La Inmaculada Concepción de María.
2. La Asunción de María.
3. La mediación de María.
4. El rezo a los santos.
5. El rosario.
6. Las indulgencias.
7. El purgatorio.
8. La infalibilidad papal.
9. La supremacía papal.

Especialmente los dogmas marianos surgieron porque se aceptó una fuente de autoridad paralela a la Escritura. Ninguna de esas doctrinas aparece claramente enseñada en la Biblia. Sin embargo, terminaron convirtiéndose no solo en enseñanzas religiosas, sino en dogmas vinculantes para millones de personas.

Por eso el peligro nunca comienza negando la Biblia. El peligro comienza cuando algo más empieza a compartir su autoridad.

La misma Escritura establece su supremacía:

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia.” — 2 Timoteo 3:16

“Tenemos también la palabra profética más segura.” — 2 Pedro 1:19

“Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada.” — 2 Pedro 1:20

“Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.” — 2 Pedro 1:21

“Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” — Gálatas 1:8

“No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella.” — Deuteronomio 4:2

“A la ley y al testimonio; si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.” — Isaías 8:20

“Para que aprendáis a no pensar más de lo que está escrito.” — 1 Corintios 4:6

Dios no dejó a la iglesia sostenida sobre experiencias subjetivas ni sobre tradiciones humanas. La dejó afirmada sobre una Palabra inspirada, suficiente, perfecta y segura.

05/22/2026

¿Saben qué es asombroso? Que hoy se cuestione a una persona simplemente porque cree en la Biblia sin dudar de ella y porque tiene reservas con otras fuentes de revelación. No se niegan sueños, profecías o revelaciones; lo que se sostiene es que la única fuente inspirada, infalible e inerrante es la Escritura. Y aun así, eso ahora parece extraño.

Jesús dijo en Juan 7 que el que cree en Él debe hacerlo “como dice la Escritura”. Todo lo que creemos debería pasar primero por allí. Pero vivimos tiempos donde creer firmemente en la Palabra genera sospecha, mientras cualquier experiencia espiritual es aceptada sin filtro.

Definitivamente vivimos tiempos proféticos. Una generación que tolera todo, pero cuestiona la autoridad absoluta de la Palabra de Dios.

Address

Miami, FL

Website

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Gustavo moros oficial posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Featured

Share