05/01/2026
Paremos un poco y meditemos, ¿Si queremos vivir con Él por siempre, por qué nos aburre aquí en la tierra?
A veces decimos que creemos en la eternidad, pero vivimos como si solo existiera el momento presente. Nos llenamos de ocupaciones, distracciones y silencios vacíos, mientras lo eterno queda relegado a un “después” que nunca llega. No es la falta de tiempo lo que nos aleja de Dios, sino la falta de prioridad.
Porque aquello que amamos, lo buscamos. Aquello que valoramos, lo cuidamos. Y aquello que realmente anhelamos, le hacemos espacio aun en medio del cansancio.
Dios no pide perfección, pide presencia. No exige largas horas, sino un corazón dispuesto. Un instante sincero con Él tiene más peso que mil excusas bien justificadas.
Si anhelas la eternidad con Dios, comienza por encontrarlo en lo cotidiano. Porque quien no aprende a estar con Él hoy, difícilmente sabrá reconocerlo mañana.
Haz de Dios tu prioridad, no tu última opción. Ahí comienza la verdadera transformación. 🔥
*Copiado de las redes*