06/15/2026
Anoche vivimos una reunión poderosa en la presencia de Dios. Aprendimos que, así como el paralítico decidió levantarse y obedecer la voz de Jesús, nosotros también debemos decidir caminar por el camino que Dios ha trazado para nuestras vidas. Aunque a veces el proceso parezca difícil, Dios promete guiarnos en cada paso.
“Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.” — Salmos 32:8
No estamos llamados a quedarnos paralizados por el miedo, el pasado o las circunstancias, sino a levantarnos, avanzar y confiar en que Dios dirige nuestro camino. Cada paso de obediencia nos acerca más al propósito que Él tiene para nosotros. ¡Seguimos caminando de su mano! 🙌✨