06/03/2026
¿Por qué amamos la Elección? Razones de nuestra fe y no del fanatismo
Durante la Escuela Dominical, el Espíritu de Dios invitó a la Iglesia a reflexionar sobre la diferencia entre una fe genuina y el fanatismo. Nuestra fe no se fundamenta en imposiciones ni en actitudes extremas, sino en una convicción personal basada en principios, valores y experiencias espirituales que fortalecen nuestra relación con Dios.
Hebreos 11:1 nos enseña: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”
Este versículo nos recuerda que la fe es una confianza firme en Dios, aun cuando no podamos ver con claridad todas las respuestas o el resultado final de las circunstancias que enfrentamos.
La fe auténtica impulsa el crecimiento espiritual, fortalece nuestro compromiso con los valores cristianos y nos permite relacionarnos con los demás con respeto, amor y comprensión. El fanatismo, por el contrario, limita el diálogo, dificulta el entendimiento y puede desviar la verdadera esencia de la fe.
Por ello, amamos la Elección de Dios y vivimos nuestra fe con convicción, gratitud y respeto, reconociendo que nuestra confianza está fundamentada en la obra divina. Procuramos ser luz y ejemplo para quienes nos rodean, reflejando con nuestras acciones los principios que hemos recibido.