06/14/2026
Hoy se nos recordó que el mayor regalo no siempre es el más visible o espectacular; es el don que Dios utiliza para suplir la necesidad más grande de Su pueblo en ese momento.
A través de 1 Corintios 12–14, aprendimos que cada don espiritual proviene del mismo Espíritu Santo y es dado para el beneficio del cuerpo de Cristo. Ya sea mediante el ánimo, el servicio, la enseñanza, la sanidad, la generosidad o la profecía, Dios capacita a Su pueblo para servirse unos a otros en amor.
Nuestra oración debería ser: “Señor, úsame de la manera que Tu pueblo más necesite hoy”.
Que procuremos el amor, anhelemos ser usados por Dios y permanezcamos como instrumentos dispuestos en Sus manos para la edificación de Su iglesia.