02/02/2022
¡Necesito un Padre!
Es el grito de muchos que carecieron del amor de un padre, pero la Biblia me enseña que el Espíritu Santo una vez viene a vivir a nuestro corazón el también también hace ese mismo clamor ¡Abbá! ¡Padre! ¡Papito Dios, Papá, como un niño llama a su padre Papi! ¿Para qué? Para que cuando estemos en cualquier necesidad nosotros acudamos a nuestro Papá y le dejemos saber que su hijo le necesita y entendamos que el es única fuente para suplir toda necesidad de la cual carecemos.
Somos hijos adoptivos del Padre Celestial así lo enseña la Biblia, a muchos no les gusta está idea porque piensan qué hay un amor menor, pero no es así, quienes han experimentado el proceso de la adopción pueden dar fe del grande amor que se tiene hacia ese hijo incluso la misma Palabra de Dios así lo revela.
Muchas veces cuando pensamos en la Cruz inmediatamente se viene la idea del sufrimiento y la crueldad que experimentó el Señor Jesucristo a causa de nuestros pecados, pues el castigo que merecíamos él lo cargo y lo sufrió en su cuerpo para que tuviéramos el camino abierto hacia el Padre, dejándonos la puerta abierta hacia él, por ello él tenía que obedecer hasta el final.
Hemos escuchado tanto del sacrificio del Hijo pero poco meditamos en el sufrimiento del Padre ¿Se nos a pasado por la mente cuánto sufrió el Padre por su Hijo? El Padre Celestial fue testigo del sufrimiento de su Hijo y del momento en que tuvo que descarga toda su irá sobre su Hijo por los pecados de la humanidad, quién no permaneció obediente a él hasta el final. El Padre Celestial experimentó tres cosas:
💖El dolor de ver sufrir a su Hijo.
💖El dolor de descargar toda su ira sobre él.
💖Soportar este dolor porque era el único camino para adoptarnos como sus hijos y traernos de regreso a casa.
Jesús, su simiente, la humanidad, de la simiente de Adam y Abraham ¿Donde el Padre demostró mayor amor ¿En Hijo biológico o en los hijos adoptivos? Definitivamente en sus hijos adoptivos. No tomemos ligeramente este término porque tuvo un gran significado para el Padre.
Así mismo sucede con la adopción en lo natural, hay hijos biológicos y hijos adoptivos, en el uno el amor es innato pero en el otro es una firme decisión de amar tal como lo hizo el Padre con nosotros.
Sin embargo aunque hayamos procurando ser buenos padres esta realidad no se establecerá hasta que el ciclo de adopción se concluya con la aceptación, cuando ese hijo te acepte como su padre o su madre, cuando el reconozca que son sus verdaderos padres, cuando se conecte con el amor que tú le has dado, cuando decida honrar a sus sus padres que Dios le ha restituido, igualmente le sucede al Padre Celestial con la humanidad, hasta que no reconozcamos que el es nuestro Padre, nuestro único Padre está paternidad no tendrá lugar en nuestro corazón.
Muchas veces en nuestro interior surgen reclamos que nuestros padres naturales no han suplido, pero la realidad es que aunque seamos los padres más maravillosos de esta tierra nunca podremos suplir toda la totalidad de las carencias y demandas de nuestros hijos porque sólo el Padre Celestial que es infinito lo podrá hacer, tenemos que aprender a descansar en Dios pero debemos enseñar a nuestros hijos a ir al Padre Celestial, al único lugar donde se les suplirá todo lo que ellos necesitan a demás donde reconocerán tú labor de padres, la valorarán y sabrán cuánto le has amado.
Hoy si necesitas un padre acude a tú Abba Padre porque el jamás te fallara.