04/22/2026
¿QUÉ SIGNIFICA "SENTARSE en SILLA de ESCARNECESEDORES"?
El Salmo 1:1 establece un diseño de bendición para nosotras:
"Bienaventurado el varón [y la mujer] que NO ANDUVO en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado."
SENTARSE en esta "silla" no es un acto físico, sino una actitud del corazón y la lengua. Escarnecer es burlarse, menospreciar, criticar con malicia o hacer mofa de los demás, de las cosas de Dios o de Su obra.
Para una mujer guerrera, sentarse en esa silla significa:
PARTICIPAR en la MURMURACIÓN: Prestar el oído y la voz para destruir la reputación de otra persona.
La altivez de espíritu: Creerse superior moral o espiritualmente, juzgando con severidad los errores ajenos.
El CINISMO: Perder la capacidad de asombro y de respeto ante lo sagrado, tomando a la ligera los principios bíblicos.
La PROGRESIÓN de la CAÍDA
Nota que el Salmista describe una progresión: primero se anda (influencia), luego se está (participación) y finalmente se sienta (permanencia). Cuando te sientas en la silla del escarnecedor, te has acomodado en el juicio. Has dejado de ser una intercesora para convertirte en una jueza.
Proverbios 21:24 nos advierte:
"Escarnecedor es el nombre del soberbio y presuntuoso que obra en el ardor de su soberbia."
Un Corazón de Guerrera, NO DE CRÍTICA
Como mujeres llamadas a edificar el hogar y la iglesia, nuestra boca debe ser fuente de vida, no de veneno. La Biblia dice en Proverbios 14:1: "La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba". La silla de los escarnecedores es el lugar preferido de la necedad.
¿CÓMO LEVANTARNOS de esa SILLA?
Guarda tu lengua: "El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias" (Proverbios 21:23).
CAMBIA el JUICIO por la intercesión: Si ves un error en una hermana o en un líder, no te sientes a burlarte; dobla tus rodillas para orar.
Busca la presencia de Dios: En lugar de sentarte con los que critican, siéntate a los pies del Maestro.
Declaración de Poder
Hermana, tú no fuiste diseñada para sentarte en el lugar de la burla, sino para estar de pie en la brecha.
Tu lugar es el altar, no el lugar del chisme.
Tu autoridad espiritual se debilita cuando tu lengua se ensucia con el escarnecimiento.
¡Levántate de esa silla hoy y camina en la bendición del Salmo 1!
Medita en Su Palabra de día y de noche, y serás como ese árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae.