11/14/2021
"¡Pero a los que lo abrazaron y se apoderaron de su nombre se les dio autoridad para convertirse en los Hijos de Dios!" - recibir a Cristo tiene muy poco que ver con ir al cielo. Se trata de abrazar Su nombre y vivir una vida plena también aquí en la tierra. No se trata de vivir según las reglas hechas por el hombre, sino de vivir una vida libre de las reglas del pecado y la muerte. Somos los hijos e hijas del Dios viviente y vivimos de acuerdo a Su Voluntad y Amor. Somos Su creación, pero cuando recibes o vuelves a dedicar tu vida a Él como tu salvador personal, comienzas a vivir una vida plena como Su hijo e hija. Deja de pensar en vivir en el cielo y en lugar de vivir una vida plena aquí en la tierra y lograr y terminar la carrera con la victoria y cuando llegue el momento recibirás tu recompensa por ir a tu hogar celestial. ¡¡Vivir la vida al máximo!!