09/30/2025
Reflexión sobre ChatGPT y las conspiraciones 🫠
El Papa Francisco habló de internet como un don. Él lo mencionó en varios mensajes para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, donde recuerda que los medios digitales son un don de Dios cuando se usan bien, porque permiten encuentro, solidaridad y difusión del Evangelio, pero también pueden ser un peligro si fomentan odio o división.
O miedo… 😟
Hablando de Internet, leí en un chat algo que me llamó la atención y me pareció pertinente reflexionar sobre ello. Una persona católica comentaba que el logo de ChatGPT en realidad es una “estrella de David encriptada…símbolo del sionismo”. Al leer eso, recordé cuando yo era ávida consumidora de toda clase de teorías. Así fue como me alejé de la obediencia. Por desconfiar de la Santa Madre Iglesia.
Caer en estas ideas suele ser más fácil para el arrogante, quien se cree parte de una supuesta élite de “los que saben”, pensando que los demás viven engañados. Como diría Homero Simpson “todos son idiotas menos yo”.
Así, el arrogante/conspiranoico siente que debe dar a conocer su “descubrimiento”, fruto de la investigación que hizo en Internet, a otros más impresionables que lo elevan con adulaciones. Esto lo llena de soberbia, y el hecho de recibir críticas confirma su idea: “nos quieren callar”.
El ver sionismo, masones o infiltrados en todas partes a la larga nos aleja de la humildad que caracteriza al verdadero discípulo. El cristiano no está llamado a sentirse superior por manejar “información secreta”, o hacer profecías auto cumplidas. El verdadero cristiano busca vivir en sencillez y confianza en la verdad de Cristo, que se ha revelado a todos y no a unos pocos iluminados.
🤔: ¿cómo debe comportarse un cristiano con fe católica frente a las teorías de conspiración?
Primero, darse cuenta de que este tipo de interpretaciones no son propias de nuestra fe. La Iglesia nos invita siempre a caminar en la verdad y en la caridad, no en el miedo ni en la sospecha permanente.
San Pablo advierte con claridad: “Evita las palabrerías vacías y profanas, así como las objeciones de la falsa ciencia” (1 Tim 6,20). No se trata de ver enemigos ocultos en todo lo que nos rodea, sino de vivir en paz, sabiendo que nada escapa de la Providencia de Dios.
Cuando un cristiano comienza a ver conspiraciones en cada símbolo, corre el riesgo de desviarse del centro del Evangelio. En lugar de proclamar a Cristo, se alimenta la ansiedad y se abre la puerta a actitudes que rozan la superstición, la cual la Iglesia rechaza explícitamente: “La superstición representa una desviación del culto que rendimos al verdadero Dios” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2111).
El discernimiento auténtico que pide la Iglesia no consiste en caer en paranoias, sino en examinar todo con serenidad. San Juan Pablo II, con su voz fuerte y clara, nos decía: “¡No tengáis miedo! Abrid las puertas a Cristo”. Esa frase resuena en mí porque me recuerda que el único absoluto y digno de nuestra confianza plena es Jesús.
YO: ARROGANTE EN REHABILITACIÓN 🫣
En el pasado yo caí en tantas conspiraciones… era como querer construir sobre la arena. Por eso hablo desde mi experiencia, no desde un pedestal de virtuosidad que no he ganado, sino desde haberme dejado seducir y levantar por el Señor. Ahora que, por pura Gracia, me encontré con Cristo, con Él y en Él… el miedo ya no tiene cabida en mi vida.
Por eso, frente a un logo o frente a la tecnología moderna, el verdadero reto no es descubrir supuestos mensajes ocultos, sino cómo usamos nosotros esas herramientas. ¿Lo ponemos al servicio del bien común, de la evangelización, de la educación, de la belleza? Esa es la verdadera pregunta que nos debe interpelar.
Como católica, sé que la mejor manera de responder a estas inquietudes no es alimentar sospechas, ni difundir bulos, sino vivir con la certeza de que Cristo ya ha vencido al mundo (cf. Jn 16,33).
Mi tarea no es buscar enemigos en las sombras, sino abrir caminos de luz, de confianza y de comunión, recordando que todo lo creado puede ser puesto al servicio del Evangelio.
Recordemos que nuestro rol en la Iglesia es el de discípulos, obedientes y confiados.
🙏El Señor es mi Pastor, a quien he de temer… 🙏
🙏Priscilla Locke🙏
(Responsable del canal Jesús Médico de Almas)