Cornerstone Community Church at Grooville

Cornerstone Community Church at Grooville Free Methodist Church Sunday School 10:00am Worship 11:00.

06/01/2026

Sermon de la semana:
LO INVISIBLE DETRÁS DE LO VISIBLE; LO DESCONOCIDO DETRÁS DE LO
CONOCIDO: Job 1:1-12
Muchas cosas suceden en nuestra vida, algunas buenas y otros aparentemente no tan buenas; algunas felices y otras desgarradoras. A menudo, las razones por las que suceden nos resultan obvias. Trabajamos bien durante la semana y al final recibimos nuestro sueldo. Es lo que esperamos. Fumamos dos paquetes de ci*******os al día durante 20 años y no nos sorprende cuando el médico nos dice que tenemos EPOC. Sabemos que es una consecuencia lógica de la decisión que tomamos. Otras veces, nos suceden cosas inesperadas e incluso contrarias a lo que esperamos. Sabemos lo que nos pasa, pero a menudo no entendemos el porqué. Esto no significa que no haya una razón, incluso una buena, simplemente que no sabemos cuál es. Puede ser especialmente difícil cuando lo que nos sucede duele e implica una gran pérdida. ¿Qué hacemos, cómo reaccionamos cuando eso sucede en nuestra vida? Dios nos ha dado la historia y el libro de Job como un ejemplo positivo de que es posible confiar en Dios y, aun así, adorarlo cuando llegan los momentos difíciles y no sabemos la razón por las cuales occuren . Durante el próximo mes, estudiaremos este importante libro de Job.
Se desconoce la época exacta en que vivió Job. No se proporciona información genealógica ni otros datos familiares o históricos. Al final del libro se menciona que Job vivió 140 años más después de los acontecimientos narrados, lo que significa que vivió cerca de 200 años o más, situándolo, en términos de longevidad, cerca de la época de Abraham o incluso antes, cuando, por la razón que fuera, la gente vivía mucho más tiempo. No se menciona a Abraham ni a los israelitas en el libro, lo que lleva a algunos a creer que pudo haber vivido antes que Abraham. En cualquier caso, no se establece ninguna conexión directa entre la fe de Job en Dios y la revelación de Dios a Abraham o al pueblo judío. Job vivió en Uz , que Lamentaciones 4:21 sitúa en la región de Edom, al sur y al este de Israel.
A veces subestimamos cuánto sabían sobre Dios y su plan de salvación a través de Jesús las personas en los tiempos del Antiguo Testamento y entre pueblos de otras culturas además de Israel. Hacemos esto porque desconocemos muchas de sus historias. Que Dios se reveló a sí mismo y su plan de salvación a través de Jesús a las personas de aquella época y de aquellos lugares queda claro a través de las historias que sí conocemos. Job es uno de ellos. El libro de Job nos dice que muchos de ellos sabían mucho, lo suficiente como para amar y adorar al único Dios verdadero, Yahvé, a quien Job menciona en Job 1:21. En cuanto al Evangelio y la esperanza de la vida eterna con Dios, escuchemos las palabras de Job en Job 19:24-27: LEER. Que Dios se reveló a Job queda claro en Job 38-41. Dios quería y quiere que todas las personas, de todos los lugares, de todas las generaciones, lo conozcan, y se reveló a quienes lo buscaron. Job fue uno de ellos: Versículo 1: «Este hombre era intachable y recto; temía a Dios y se apartaba del mal».
Como adulto, Job fue, sin duda, privilegiada. Era inmensamente rico. Era el Elon Musk de su época; el hombre más acaudalado de Oriente. Poseía 7000 ovejas, 3000 camellos, 500 yuntas de bueyes para arar sus campos y tirar de sus carros, y 500 asnos. ¡Menudos animales! Claro que no podía cuidarlos a todos él solo. Tenía muchos sirvientes que se encargaban de todo el trabajo necesario para semejante rebaño. Job era muy adinerado.
Era rico también en familia. Tenía siete hijos y tres hijas que se llevaban bien y disfrutaban de la compañía mutua. Era un padre involucrado en las vidas de sus hijos y entregado a interceder ante Dios por su familia.
Job era un hombre de profunda fe. Conocía a Dios y, de forma sana, le temía, procurando vivir de una manera que le agradara. Su relación con Dios era tan íntegra (versículo 8) que Dios lo consideraba su siervo y se enorgullecía de él. En aquel entonces, su comunión con Dios era la más estrecha de todas las personas en la tierra. «No hay nadie como él en la tierra», exclamó Dios.
¿No sería maravilloso si nuestra vida fuera tal que Dios se jactara de nosotros de tal manera? Eso es a lo que debemos aspirar: ser personas «irreprochables y rectas, que tememos a Dios y que apartamos del mal… siervos de Dios».
Esta semana no llegaremos al repentino, trágico, desgarrador, terrible, horrible, nefasto día que Job estaba a punto de vivir. Digamos simplemente que su vida idílica estaba a punto de cambiar drásticamente. Pero antes de decirnos esto, Dios nos revela el porqué de lo que iba a suceder. Vemos lo que para Job, al menos durante mucho tiempo, permaneció oculto. Conocemos lo que ni él ni quienes intentaron consolarlo y aconsejarlo en su sufrimiento sabían.
Se nos permite vislumbrar la sala del trono celestial donde los ángeles se presentaban ante Dios. Satanás también entró, y Dios le preguntó: «¿De dónde vienes?». «De recorrer la tierra», responde Satanás con orgullo. 1 Pedro 5:8 nos advierte que Satanás sigue haciendo esto con el mismo propósito: «Sean sobrios y estén alerta. Su enemigo el diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar». Tenemos un adversario que desea hacernos daño. Debemos tener cuidado, con la ayuda de Dios, de no darle ninguna oportunidad. «No le den lugar al diablo en sus vidas», nos anima Dios en Efesios 4:27.
Otra cosa que Apocalipsis 12:10 nos dice que hace Satanás es acusarnos ante Dios, y eso es lo que hace con respecto a Job. Su acusación contra Job fue que Job solo temía/amaba a Dios por las bendiciones que Dios le había dado. Job no amaba a Dios verdaderamente por sí mismo. «Extiende tu mano y golpéalo todo, y verás cómo te maldice en tu propia cara», desafió Satanás.
“Está bien,” dijo Dios, “todo lo que tiene está en tus manos, pero sobre él no pongas la mano.”
Cuando leemos la próxima semana lo que hizo Satanás, tal vez te preguntarás por qué Dios lo permitió, así como también te preguntes por qué Dios permite las cosas difíciles que permite en tu vida… cosas que no parecen tener sentido con respecto a quién es Dios; cosas penosas y dolorosas. Pero, consuélate con esto: Satanás, este que quiere destruirte, no tiene rienda suelta. Él no está al mando. Solo puede hacer lo que Dios le permite. Debe someterse a la autoridad de Dios. Si no fuera así, todos estaríamos viviendo en un in****no constante.
Una cosa clara que Dios permite a Satanás es que actúe donde nosotros, por nuestra propia voluntad, lo invitamos. Dios nos da libertad de elección, y si elegimos a Satanás, permitirá a Satanás actuar- lo cual no será nada agradable . Por eso los pecados deliberados y las prácticas ocultistas son tan peligrosos. Veremos más adelante que eso es lo que los amigos de Job pensaban que él había hecho. Debió haber pecado deliberadamente para atraer sobre sí la calamidad que estaba sufriendo, pensaron ellos.
Pero ese no fue el caso de Job, y a menudo tampoco lo es el nuestro. No podemos ni debemos suponer de los demás lo que los amigos de Job supusieron de él.
No! A veces Dios le da permiso a Satanás para atacar y hacer daño con un propósito mayor. Satanás se convierte en un agente inconsciente que contribuye a ese propósito bueno de Dios. Dios le dio permiso a Satanás para inspirar la crucifixión de Jesús, para que, mediante su muerte en la cruz, fuéramos salvos. Podría haberlo impedido, pero no lo hizo para que resultara un bien mucho mayor.
Dios tenía un propósito al permitir que Satanás hiciera lo que quisiera con todo lo que Job poseía. Lo que Satanás hizo, por cierto, demuestra que no es nuestro amigo.
Creo que, en este caso, el propósito de Dios era su propia gloria y dar un ejemplo perdurable a través de las generaciones de que debemos y podemos confiar en Dios y alabarlo incluso cuando suceden cosas malas en nuestras vidas que parecen no tener explicación lógica. Job lo hizo, y tú y yo también podemos. La gloria de Dios estaba en juego. ¿Era un Dios digno de ser adorado e alabado independientemente de las bendiciones que pudiera o no concedernos?
La semana pasada alguien me mencionó algo que desconocía por completo antes: la Teología del Perro y el Gato, popularizada por un libro de Bob Sjogren . Se basa en los estereotipos sobre las diferencias entre gatos y perros: los gatos como distantes y ensimismados, y los perros como apegados a su amo. No he leído el libro, solo resúmenes, pero creo que sus ideas ilustran bien el desafío que Satanás le planteó a Dios y por qué Dios le permitió atacar a Job. Contrasta dos perspectivas diferentes que las personas tienen de Dios. Con el debido respeto a nuestros muchos amantes de los gatos, aquí les presento un resumen de su analogía.
• Teología felina: Los gatos aceptan cuidados, pero creen ser el centro del universo, concluyendo: «Me alimentas, me proteges y me amas; debo ser Dios». Consideran a Dios como un siervo destinado a hacerles la vida más cómoda.
• Teología canina: Los perros reconocen que su amo les provee todo y concluyen: "Me alimentas, me proteges y me amas; debes ser Dios". Viven para servir, complacer y glorificar a su amo.
• El protagonista: La teología del perro se centra en la historia de Dios y su gloria. La teología del gato trata a la humanidad como protagonista, haciendo que la vida y la fe giren en torno a las bendiciones personales en lugar de la gloria de Dios.
• Oración y Adoración: Un "gato" ora pidiendo lo que Dios puede hacer por él (egoísta/enfocado en las bendiciones). Un "perro" ora pidiendo que se cumpla la voluntad de Dios y pregunta cómo su vida puede reflejar mejor Su reputación (enfocado en la gloria).

Como creyentes, ¿en qué nos centramos; en nosotros mismos o en Dios? Si nuestro enfoque y prioridad este donde Jesús quiere que este: «Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad…»; si vivimos el primer y más grande mandamiento: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas»; si nos enfocamos en Dios y su gloria, entonces lo alabaremos y adoraremos, seamos ricos o pobres, no importará. Nuestra adoración no dependerá de nuestras posesiones materiales. Estará centrada en Dios y su grandeza. Nuestra fe puede tambalearse un poco, pero no se destruirá al llegada de cosas difíciles. Nuestra adoración se ofrecerá en medio del dolor, pero se ofrecerá; incluso cuando suframos un dolor y una pérdida repentino sin comprender el motivo.
El desafío de Satanás a Dios fue: "¿De verdad hay alguien que te ame así?". El desafío de Satanás a Job fue: "¿Amas a Dios de esa manera?". Lo descubriremos pronto.

06/01/2026

Hi. Happy Monday. Copied below is yesterday's sermon. hope you have a great week. Paul
THE UNSEEN BEHIND THE SEEN; THE UNKNOWN BEHIND THE KNOWN: Job
1:1-12
Many things happen in our life, good and seemingly not so good; happy and heartbreaking. Oftentimes the reasons why they happen are obvious to us. We put in a good week of work and at the end we get a paycheck. It’s what we expect. We smoke two packs of ci******es a day for 20 years and it’s not a surprise when the doctor tells us we have COPD. We know that is a logical result of the decision we made. Other times things happen to us that are unexpected and even contrary to what we expect. We know what happens to us, but we often don’t understand the reason why. It doesn’t mean that there isn’t a reason, and even a good one, we just don’t know what it is. It can be especially difficult when what happens to us hurts and involves great loss. What do we do, how do we react when that happens in our life? God has given us the story and book of Job as a positive example that it is possible to trust God and to yet worship Him when hard times hit and we don’t know the answer why. Over the next month Frank and I, Frank in leading the verse of the month and I in the sermon times, will be leading you in the study of this important book. No doubt some of our thoughts will be overlapping, but that’s okay. Repetition is good. It helps us to retain what God has to say to us.
It is uncertain the exact time when Job lived. There is no genealogy or other family or historical markers given. The end of the book says that Job lived 140 years longer after the events recorded in Job had occurred, meaning he had to have lived close to 200 years or more, putting him, longevity wise, close to the time of Abraham or before, when people for whatever reason lived much longer lives. There is no mention of Abraham or the Israelites in the book, giving some to believe that he may have lived before Abraham’s time. In any case, there is no direct connection given of Job’s faith in God being connected to God’s revelation of Himself to Abraham or the Jewish people. Job lived in Uz which Lamentations 4:21 places around the area of Edom, to the south and east of Israel.
Sometimes we underestimate how much about God and God’s plan of salvation through Jesus people in Old Testament times and peoples of other cultures other than Israel knew. We do that, because we don’t know many of their stories. That God did reveal Himself and His plan for our salvation through Jesus to people of that time and living in those places is clear through the stories that we do know. Job is one of them. The book of Job tells us that many of them knew a lot, enough to be lovers and worshippers of the one true God, Yahweh, who Job references in Job 1:21. In terms of the Gospel and the hope of eternal life with God, hear Job’s words in Job 19:24-27: READ. That God revealed Himself to Job is clear in Job 38-41. God wanted and wants all people, from all places, in all generations to know Him and He revealed Himself to those who sought Him. Job was one of them: Verse 1: “This man was blameless and upright; he feared God and shunned evil.”
The early adult life of Job was surely a blessed one. In terms of wealth, he was mega rich. He was the Elon Musk of his day; the wealthiest man in the east: 7,000 sheep; 3,000 camels; 500 yoke of oxen to plow his fields with and pull his carts; and 500 donkeys. That’s a lot of animals. Of course he couldn’t use or care for all of them himself. He had a lot of servants to do all the work required for such a herd.
Job was rich in family. He had seven sons and three daughters who got along with each other and who enjoyed spending time with each other. He was an engaged father that interceded before God on behalf of his family.
Job was rich in faith. He was a person who knew and in a healthy way feared God and sought to live his life in a way that was pleasing to Him. He was so upright in his walk with God, verse 8, that God considered him His servant and bragged on him. At that time, he was more in tune with God than anyone else on the earth. “There is no one on earth like him,” God bragged.
Wouldn’t that be wonderful if our life was such that God would go bragging on us like that? That’s what we should strive for, to be a person “blameless and upright, a person who fears God and shuns evil… a servant of God.”
We won’t get this week to the sudden, tragic, heartbreaking, terrible, horrible, no good, very bad day Job was about to have. Let just say his idyllic life was about to drastically change. Before we learn about that, though, the curtain is pulled back for us for us to know the “why” of what was about to happen. We get to see what for Job, at least for a long time, was unseen. We get to know what he and those who would seek to comfort and counsel him in his suffering did not know.
We are given a glimpse into the throne room of heaven where the angels were presenting themselves before God. Satan gets in there as well, and God addresses him: “Where have you come from?” “From roaming through the earth,” replied Satan in his pride. 1st Peter 5:8 warns us that Satan is still doing this and with the same purpose: “Be self-controlled and alert. Your enemy the devil prowls around like a roaring lion looking for someone to devour.” We have an adversary who desires to do us harm. We have to be careful, with God’s help, not to give him opportunity. “Do not give the devil a foothold” in your life, God encourages us in Ephesians 4:27.
Another thing Revelation 12:10 tells us Satan does is accuse us before God, and that’s what he does in regards to Job. His accusation against Job was that Job only feared/loved God because of the stuff God blessed him with. Job didn’t truly love God for Himself. “Stretch out Your hand and strike everything he has, and he will surely curse You to Your face,” Satan challenged.
“Okay,” God said, “Everything he has is in your hands, but on the man himself do not lay a hand.”
When we read next week what Satan did, you may question why God allowed it to happen, even as you may question why God allows the things to happen in your life that He allows to happen… things that don’t seem to make sense with Who God is; hard and painful things. But take comfort in this: Satan, this one who wants to destroy you, is not given free reign. He is not in charge. He can only do what God permits him to do. He must submit to God’s authority. If that were not true, we would all be in a living hell all the time.
One clear thing that God permits Satan to do is to act where we, of our own free will, invite him to. God gives us freedom of choice, and if we choose Satan, Satan He will let us have. That’s why willful sins and occultic practices are so dangerous. We’ll see later on that that is what Job’s friends thought Job must have done. He must have willfully sinned to bring the calamity that he was experiencing upon himself.
But that was not the case with Job, and oftentimes is not the case with us. We cannot and should not assume of others what Job’s friends assumed of him.
No, sometimes God gives Satan leave to attack and to harm for a greater purpose that He has. Satan becomes an unknowing agent in fulfilling that. God gave leave to Satan to inspire that Jesus be crucified that through His death on the cross we would be saved. He could have prevented it, but He didn’t so that the greater good would come from it.
God had a purpose in allowing Satan to do as he wished with everything that Job had. What Satan did, by the way, shows that Satan is no friend of ours.
I believe in this case the purpose of God was His own glory and to give a lasting example through the generations that we should and can trust and praise God even when bad things happen in our lives that seem to have no logical explanation. Job did it, and so can you and I. God’s glory was on the line. Was He a God worthy of being worshipped irrespective of the blessings He might or might not allow in our lives?
Someone mentioned to me this last week something I had never heard about before: Cat and Dog Theology, popularized by a book by Bob Sjogren. It plays off the stereotypical observations of the differences between cats and dogs: cats as aloof and self-absorbed and dogs as focused on their master. I haven’t read the book, only summaries of it, but it’s thoughts I think are illustrative of what Satan’s challenge to God and the why of God’s permitting him to attack Job. It contrasts two different mindsets believers have toward God. With apologies to our many cat lover’s, here is a summary of his analogy.
• Cat Theology: Cats accept care but believe they are the center of the universe, concluding, "You feed me, protect me, and love me—I must be God." They view God as a servant meant to make their life comfortable.

• Dog Theology: Dogs recognize their master provides everything and conclude, "You feed me, protect me, and love me—You must be God." They live to serve, please, and glorify their Master.
• The Main Character: Dog theology is about God’s story and His fame. Cat theology treats humanity as the main character, making life and faith about personal blessings rather than God's glory.
• Prayer & Worship: A "cat" prays for what God can do for them (selfish/blessing-focused). A "dog" prays for God's will and asks how their life can best reflect His reputation (glory-focused).

As believers, where is our focus? On ourselves, or on God? If our focus is where Jesus calls for it to be: “Our Father Who art is heaven, hallowed by Thy name. Thy kingdom come; They will be done…”; if we are living the first and greatest commandment, “Love the Lord your God with all your heart, with all your soul, with all your mind and with all your strength;” if our focus is on God and His glory then we will praise and worship Him whether we are the richest man in the east or whether we are penniless. Our worship of Him won’t be at all dependent on how much stuff we have or don’t have. It will be focused of God and His worthiness. Our faith may be shaken a little bit, but it will not be destroyed. Our worship may be offered up in pain, but it will be offered up even when sudden hurt and loss happens to us and we don’t understand why.
Satan’s challenge to God was, “Is there really anyone who loves you like that?” Satan’s challenge to Job was, “Do you love God like that?” We will find out.
Our closing hymn is praise to God not based not on what He is doing for us now or giving us now, but on what He has already done: “To God be the Glory”

05/25/2026

El sermon de la semana:
TODOS TENEMOS NECESIDADES: MATEO 25:31-40
Todos tenemos necesidades. Jesús enseña que aquellos que satisfacen esas necesidades en la vida de los demás serán llamados bienaventurados por su Padre.
El psicólogo estadounidense Abraham Maslow dividió nuestras necesidades humanas en cinco categorías, ilustradas en una pirámide. Identificó como básicos nuestras necesidades fisiológicas: alimento, agua, calor y descanso. Luego identificó nuestra necesidad de seguridad, como refugio y protección. Para poder prosperar, estas dos categorías de necesidades tienen que ser satisfechas. Son fundamentales para nuestra supervivencia, pero su satisfacción también puede brindarnos disfrute y bienestar. Maslow también identificó las necesidades psicológicas de pertenencia y amor, que se satisfacen, o deben ser satisfechos, a través de nuestras relaciones sociales de matrimonio, familia, amigos y comunidad. Señaló que tenemos necesidades de estima: de ser respetados; y sentirnos importantes y necesarios. Esto es con lo que muchas personas mayores luchan, ya que la edad y la discapacidad les arrebatan la capacidad de hacer y ser productivas como podían en su juventud. Estas necesidades de amor, pertenencia y estima son esenciales para nuestro bienestar y dan valor y sentido a la vida. Por último, está la necesidad de autorrealización, donde anhelamos sentir que estamos alcanzando nuestro máximo potencial, funcionando a pleno rendimiento y viviendo la vida para la que fuimos creados.
Él postuló que a menos que se satisfagan las necesidades básicas, es difícil concentrarse en la satisfacción de otras necesidades o alcanzarlas. La identificación de nuestras necesidades humanas que hace Maslow, creo, es buena y precisa. Donde fallaba su razonamiento es en cómo mejor satisfacer esas necesidades , y eso se encuentra en nuestra relación con Dios. Nuestra relación con Dios es crucial para poder satisfacer plenamente todas estas necesidades y cumplir nuestros deseos en la vida. Jesús lo dijo, registrado para nosotros en Juan 10:10: «Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia». Estas necesidades que tenemos nunca se satisfarán completamente en nuestras vidas solo con nuestras relaciones con los demás. Necesitamos a Jesús en nuestras vidas para tener la plenitud de vida que anhelamos.
Dios nos llama, como su pueblo, no solo a satisfacer nuestras propias necesidades (algo que generalmente no nos supone ningún problema), sino también a atender las necesidades de los demás. El apóstol Pablo, tomando a Jesús como nuestro ejemplo supremo, escribió en Filipenses 2:4: «Cada uno de ustedes no debe velar solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás». En la medida en que lo hagamos, Dios nos bendecirá y nos considerará bienaventurados. Según Jesús, en lo que nos enseña aquí en Mateo, en el sentido eterno, ayudar a los demás es la mejor manera de ayudarnos a nosotros mismos, especialmente a quienes más lo necesitan.
En un pasaje paralelo a lo que Jesús enseña en Mateo 25, Lucas 14:12-14 registra estas palabras suyas: (LEER).
Jesús alabó y llamó «bienaventurados por mi Padre» a quienes dan de comer a los hambrientos y de beber a los sedientos; a quienes acogen a extraños en sus hogares y dan ropa a los necesitados; y a quienes ayudan, cuidan y visitan a los aislados, como los enfermos y los presos. En el versículo 40, enfatiza que esto es especialmente cierto cuando lo hacemos por los más necesitados.
Jesús aborda el suplimiento de los dos primeros niveles de necesidades de Maslow: alimentación y seguridad. También menciona suplir el tercero, atender a los extranjeros, cuidar a los enfermos, y visitar a los presos. Todo el mundo tiene la necesidad y el deseo de amor y pertenencia. Necesitamos todos amistad; a alguien dispuesto a visitarnos; pasar tiempo con nosotros; y cuidarlos, con todo lo que ello implica, si hace falta. Todos los ministerios que Jesús menciona en este pasaje son importantes y están respaldados por Dios. Todos satisfacen necesidades humanas reales, pero esta mañana quiero centrarme en la amistad. En parte, lo hago porque las necesidades básicas de alimentación, vestimenta e incluso vivienda se satisfacen en gran medida en nuestra sociedad a través de programas sociales gubernamentales; despensas de alimentos y tiendas de segunda mano de iglesias y comunidades; y personas que se ayudan mutuamente. Nuestro mayor desafío al repartir pavos y cajas de comida para el Día de Acción de Gracias cada año no es conseguir la comida, sino encontrar familias que la necesiten. Hace algunos años, pasé a entregar alimentos a una familia monoparental cuyo padre había perdido su trabajo recientemente. Él me dio las gracias, pero me dijo que debería dárselo a otra persona, ya que recibían más vales de comida de los que podían gastar cada mes. Las escuelas sirven dos comidas al día a todos los alumnos, y muchas envían comida a casa los fines de semana y festivos a los estudiantes que consideran en situación de riesgo. Por favor, no me malinterpreten; mi intención al decir esto no es desanimaros de ninguna manera a dar comida a alguien necesitado. Jesús nos llama a hacerlo. Simplemente, pienso, como sociedad y comunidad, hemos hecho y seguimos haciendo un buen trabajo para asegurarnos de que nadie pase hambre.
Cuando hacíamos el intercambio de ropa cada otoño, afortunadamente, nunca tuvimos problemas para conseguir suficientes donaciones. El problema siempre era qué hacer con toda la ropa que sobraba y no se llevaban. Creo que todas las tiendas de segunda mano y organizaciones benéficas de ropa se enfrentan al mismo problema. Afortunadamente, nosotros, hablando en general de las iglesias y la sociedad, estamos cubriendo esa necesidad.
Permítanme agregar que si tienen alguna de estas necesidades, por favor háganoslo saber para que podamos ayudarles.
Si se satisfacen estas necesidades, no tanto la amistad. No estoy seguro de poder expresarlo adecuadamente como lo siento. Cada vez soy más consciente de cuántas personas necesitan un amigo; alguien que las visite; que las llame; que las acepte y las ame tal como son; alguien que las cuide, si es necesario; alguien que no las va a abandonar durante y después de sus malos momentos, e incluso de los más feos. Tuve un triste encuentro en el hospital la semana pasada hablando con una persona que acababa de conocer. Quizás me equivoqué, pero me pareció obvio al hablar con él que necesitaba a alguien que lo apoyara, pero no tenía a nadie. Un amigo mío trabaja incansablemente en el servicio de ambulancias aquí y en los pueblos de los alrededores, pero es un trabajo que le pesa cada vez más. Cuando nos reunimos, casi siempre menciona y pide oraciones por las personas que, cuando él las recoge en sus momentos de crisis, están solas, y cuando salen del hospital o de un lugar de rehabilitación, regresan solas a casa. No tienen a nadie que las ayude ni que se preocupe por ellas.
Idealmente, nadie en esta congregación se siente solo. Aprecio a muchos de ustedes que se preocupan los unos por los otros. Durante el aislamiento por la COVID-19, cuando se desaconsejaban las reuniones de este tipo, intentamos conectar a las personas en parejas para que se animaran mutuamente y para que nadie se sintiera aislado. Agradezco a muchos de ustedes que continúan haciendo eso con y para otros en nuestra congregación. Eso es bueno. Lo que no es bueno es que muchas personas no tengan ese tipo de apoyo. No tienen la sensación de que alguien más se preocupa por ellas.
Si tú sientes así, por favor háganoslo saber para que buscamos manera de suplir esta necesidad. Todos tenemos esta necesidad de amor y de un sentido de pertenencia.
Es bueno ser amigo de todos. Hay personas con las que es fácil entablar amistad; personas con las que, por su forma de ser, uno quiere ser amigo. Hay personas que tienen muchos amigos. ¿Deberíamos ser amigos de alguien así? Por supuesto. Pero, en realidad, no necesitan que seamos sus amigos. Ya tienen muchos de ellos.
En este pasaje, Jesús hace un llamado especial a que servimos a los más necesitados: «El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por el más pequeño de estos hermanos míos, lo hicieron por mí ”». Dios considera como una bendición personal que ayudemos a satisfacer las necesidades de amor y pertenencia de quienes menos lo experimentan en sus vidas. Debemos ser amables con todos, sí. Pero Jesús quiere que buscamos ser amigos de quienes que no tienen amigos.
¿Quiénes son? La persona en el asilo de ancianos que nunca recibe visitas; el estudiante que se sienta solo todos los días a almorzar; la persona que, debido a heridas del pasado, ira o una personalidad dura, aleja a la gente; la persona de tu vecindario que sabes que vive allí, pero la hierba y las malas hierbas han crecido alrededor de su casa, y nunca ves a nadie entrar o salir de allí; la persona que en un grupo rara vez habla o a la que se le habla; la persona con una enfermedad mental que habla en voz alta consigo misma mientras camina por las calles, y a quien los demás intentan evitar; el paria, que cometió un crimen tan malo que nadie soporta identificarse con él; el compañero de trabajo que es objeto de burlas y por eso evita a los demás en el trabajo.
La amistad a menudo no es fácil. Quienes tienen menos afinidad con la amistad suelen ser los más difíciles de tratar, pero anhelan amor y pertenencia tanto o más que los demás, porque lo necesitan con mayor intensidad. Aunque parezca que intentan alejarlo, desean y necesitan a alguien que se preocupe por ellos. A veces piensan que nadie los amará de verdad y, por lo tanto, desconfían cuando alguien intenta acercarse a ellos. A veces, tenemos que ser persistentes para entablar amistad con ellos.
En Lucas 10 encontramos la parábola del Buen Samaritano, que nos enseña que un buen vecino es aquel dispuesto a invertir tiempo y dinero para ayudar a quien lo necesite. Ser un buen amigo implica hacer eso, pero a largo plazo. Proverbios 17:17 nos anima: «El amigo ama en todo tiempo…»
Valora tus amistades. Cultívalas. No permitas que las ofensas o los desaires las rompan. Son demasiado valiosas. Aportan alegría y sentido a nuestras vidas. Sin embargo, las palabras de Jesús nos animan a ir más allá aun.
Aquí tienes tu tarea. Abre tu círculo de amistades a una persona más: alguien cuya necesidad de amor y pertenencia crees que no está siendo satisfecha. Pídele a Dios que te ayude a saber cómo entrar en su vida de una manera significativa y a cultivar una relación de amistad con ella de forma intencionada.
Tu recompensa terrenal será la amistad misma. Esta bendición no será unilateral; también te será devuelta. Lucas 6:38 nos dice: «Dad, y se os dará; medida buena apretada…». Pero Jesús nos dice que aún hay más. Existe una recompensa eterna: lee Mateo 25:31-34 y 40.

Address

2 Grooville Road
Livingston Manor, NY
12758

Telephone

+12013966395

Website

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Cornerstone Community Church at Grooville posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Contact The Place Of Worship

Send a message to Cornerstone Community Church at Grooville:

Share