08/21/2026
Hoy pasamos un tiempo hermoso juntas. Más que una clase, fue un momento para detenernos, respirar y recordar algo que muchas veces olvidamos: también necesitamos reposar.
Hablamos de cómo cuidar el templo del Espíritu Santo, pero esta vez nos enfocamos en algo muy personal: aprender a descansar sin sentir culpa.
Como mujeres, muchas veces estamos acostumbradas a cuidar de todos, resolver, servir y seguir adelante… aun cuando estamos cansadas. Pero Jesús mismo nos dijo:
“Venid vosotros aparte… y descansad un poco.” Marcos 6:31
El reposo no es perder el tiempo. Es reconocer que no somos indispensables y que Dios sigue obrando aun cuando nosotras paramos.
A veces ser más efectivas no significa hacer más, sino aprender cuándo detenernos, renovar nuestras fuerzas y volver a empezar con un corazón dispuesto y fortalecido.
Juntas en misión 🙏