10/06/2026
Domingo familiar
Tema volviendo en si
Introducción
Lucas 15:17
“Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!”
Pero ¿qué significa “volver en sí”?
Volver en sí significa darse cuenta de la realidad en la que uno se encuentra y reconocer hasta dónde nos han llevado nuestras decisiones.
El hijo pródigo llevaba tiempo lejos de su padre, gastando todo y viviendo como quería…..Pero hubo un momento en que dejó de justificar su situación y pudo verla con claridad:
Dijo….Estoy aquí muriéndome de hambre, mientras en la casa de mi padre hay abundancia.”
Este hombre…antes de volver a la casa de su padre, primero volvió en sí.
Reaccionó dijo “Yo no debería estar viviendo así…..Me alejé. Tomé malas decisiones.
Pero necesito regresar.”
Este hombre no se quedó solamente pensando. Dijo:
Lucas 15:18
Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.”
Volver en sí lo hizo arrepentirse lo hizo levantarse y regresar al Padre.
Pero ¿qué es lo contrario a "volver en sí"?
Lo contrario de volver en sí es la resignación….La resignación es el peligro de acostumbrarnos a una condición difícil y llegar a creer que Dios no la puede cambiar.
Es cuando una persona se acostumbra a una enfermedad,
Se acostumbra ha una crisis,
Se acostumbra a un problema a una circunstancia, pensando que esa circunstancia es su destino final.
La persona solo dice…está es la vida que me me tocó , Me tocó ser pobre, me tocó vivir enfermo, me tocó sufrir
Reaccione, Vuelva en sí….Usted es hijo de Dios, usted es hija de Dios. Usted tiene un Padre: dueño del universo, creador, sanador, restaurador y proveedor.
Juan 5:5-7
5.- Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.
6.- Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?
7.- Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.”
Este hombre llevaba 38 años viviendo bajo esa misma condición
Él se había acostumbrado tanto a su camilla y a su limitación física que, cuando Jesús le preguntó si quería ser sano, él no respondió con un "sí"
Él respondió con quejas y con excusas sobre por qué no podía salir de ese lugar.
El tiempo y la rutina habían adormecido su espíritu, llevándolo a la resignación.
El peligro de la resignación es que apaga la expectativa de lo que Dios puede hacer, porque cuando dejamos de esperar, también dejamos de creer que nuestra situación puede cambiar
El enemigo aprovecha el tiempo que llevamos esperando para hacernos creer que nada va a cambiar.
para desgastar la fe, usando los años, los meses como un argumento, en la mente para sembrar la mentira de que un diagnóstico médico, una deuda o un conflicto familiar ya no tienen solución.
Jesús no aceptó las excusas del paralítico. No esperó a que el agua se moviera.
Le dio una orden que rompía con 38 años de rutina:
Juan 5:8
Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.”
Tanto el hijo pródigo como el paralítico tuvieron que hacer lo mismo:
Levantarse y dejar la condición en la que se encontraban
El enemigo quiere que nos acostumbremos a una camilla o a una condición.
El lugar donde terminó el hijo pródigo nos muestra hasta dónde pueden llevarnos nuestras malas decisiones y la culpa de nuestro pasado.
La camilla es el lugar de la queja, las excusas y la resignación.
Es cuando nos acostumbramos a una enfermedad, a un diagnóstico,a una deuda o a un problema, pensando que esa realidad ya no tiene solución.
Pero Jesús hoy le hace la misma pregunta: ¿Quiere ser sano?
Volver en sí es dejar de justificar nuestra situación….Es dejar de mirar los años que llevamos sufriendo y empezar a mirar al Dios que puede cambiar las cosas.
No espere a que el agua se mueva sola.
No se quede acostado quejándose del tiempo que ha pasado.
Hoy tiene que tomar la decisión de reaccionar, levantarse, tomar su camilla y volver a la casa del Padre, porque allí hay abundancia de pan para su vida.
Salmos 103:2-5
2.- Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
Él es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.”
No olvides lo que Dios puede hacer.
cuando llevamos mucho tiempo viviendo una situación difícil, podemos terminar creyendo más en lo que estamos viendo que en el Dios que tenemos.
La enfermedad es real… pero Dios sigue siendo sanador.
El problema en su casa es real… pero Dios todavía puede restaurar.
La necesidad que está viviendo es real… pero Dios sigue siendo su proveedor.
Y si lo que hoy está viviendo es consecuencia de sus propias decisiones, quiero decirle que Dios sigue siendo misericordioso.
No se resigne diciendo: “Así me tocó vivir.”
Tiene motivos para volver en sí.
Todavía tiene un Dios al cual clamar.
Todavía tiene una casa a la cual regresar.
Todavía hay cosas en su vida que Dios puede restaurar.
Y si dejó de creer porque ha pasado demasiado tiempo, vuelva en sí y vuelva a creerle a Dios por ese milagro.
Isaías 60:1
“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.”
Dios no le está diciendo
Esperen a que yo los levante". Dios da una orden directa: "Levántate
El hijo pródigo tuvo que tomar la decisión de levantarse
El paralítico de Betesda tuvo que obedecer la orden de Jesús: "Levántate, toma tu lecho y anda".
Volver en sí es entender que la resignación no es su destino, que la escasez, la enfermedad no tiene la última palabra.
Volver en sí es la decisión de fe de dejar de justificar el lugar donde nos encontramos y reclamar la posición de hijo que te pertenece.