06/02/2026
Inverso/Diferente
Martes, 2 de Junio del 2026
L铆branos de las malas oraciones
Y 茅l les dio lo que pidieron, pero les envi贸 una enfermedad devastadora.
Salmo 106:15
Una de las grandes verdades de la Biblia es que no sabemos orar como conviene. Nuestras palabras y sentimientos son confusos, pues nuestro coraz贸n es enga帽oso (Jer. 17:9). Ni siquiera conocemos nuestras verdaderas intenciones cuando pedimos algo al Se帽or. Por eso, el Esp铆ritu Santo necesita interceder por nosotros con "gemidos indecibles" (Rom. 8:26).
Un ejemplo de oraci贸n equivocada se encuentra en N煤meros 11. Durante la peregrinaci贸n hacia la Tierra Prometida, los israelitas suplicaron al Se帽or que les diera carne para comer. Ya estaban cansados de tanto man谩. Era man谩 en el desayuno, en el almuerzo y en la cena. Imagino que inventaron todo tipo de "plato" posible: man谩 asado, al natural, bien cocido, a t茅rmino medio, sellado, acompa帽ado con frutas secas o con condimentos del desierto. Pero lo que los israelitas realmente quer铆an era la comida de Egipto.
Como siempre, un problema genera otro. La revuelta gastron贸mica de los israelitas se convirti贸 en una gran murmuraci贸n. En lugar del "pan de 谩ngeles" (Sal. 78:25), desearon los "pepinos y cebollas de Egipto". N贸tese que toda su dificultad ise concentraba en la regi贸n de la boca! El pueblo fue a quejarse a Mois茅s, y 茅l, a su vez, fue a quejarse a Dios, quien respondi贸: "Santif铆quense para ma帽ana y comer谩n carne" (N煤m. 11:18).
Dios no solo respondi贸 la oraci贸n del pueblo, sino tambi茅n atendi贸 su petici贸n. Al d铆a siguiente, "el Se帽or envi贸 un viento que trajo codornices desde el mar y las dej贸 caer por todo el campamento. Hab铆a codornices por kil贸metros en todas las direcciones, volando como a un metro del suelo" (N煤m. 11:31, NTV). Con esa enorme cantidad de carne, vino una plaga que mat贸 a muchas personas. En lugar de bendici贸n, el pueblo cosech贸 maldici贸n.
As铆 como los disc铆pulos de Jes煤s, necesitamos pedir que Jes煤s nos ense帽e a orar (Luc. 11:1). Nuestras oraciones deben concentrarse en la voluntad de Dios, no en nuestros deseos pecaminosos. Robert Law escribi贸: "El prop贸sito de la oraci贸n no es que la voluntad del hombre se haga en los Cielos, sino que la voluntad de Dios se haga en la Tierra".
驴Qu茅 le has pedido a Dios? Piensa bien antes de hablar, porque 茅l puede darte lo que pides. Es m谩s sabio decir: "H谩gase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mat. 6:10, NVI).
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