04/18/2025
EL CAMINO DE LA FE
Lamar, 18 de abril, 2025
pr. Adolfo Membreño Pereira
Hebreos 11:1
"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve."
¿NO SABES QUE CAMINO TOMAR? YO TAMPOCO LO SABÍA HASTA QUE JESÚS ME LO MOSTRÓ EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS.
Dos mandamientos: Uno, amar a Dios con toda nuestra fuerza y dos, amar a nuestro prójimo. Jesús no invalidó los diez mandamientos, sino que explicó que esos dos abarcan toda la Ley los profetas. Así que no se trata de RELIGIÓN, sino una actitud del corazón que es aprobada por Dios. La religión es solo parte del Mundo y de su pensamiento egoísta.
Santiago escribe de esto, no para inventar una nueva RELIGIÓN, sino para definir como Dios la ve: “La religión pura y verdadera «a los ojos de Dios Padre» consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas en sus aflicciones, y no dejar que el mundo te corrompa.” (Santiago 1:27); pero otra vez, así es como cumplimos el segundo mandamiento… amar a nuestro prójimo.
Muchos dicen tener fe pero su fe la han puesto en religiones, en humanos, líderes, en estatuas hechas por mano humana, en ideologías, en pensadores y sabios, en logias y teorías, en amuletos, en promesas de hombres y a veces dicen que en Dios, pero del diente al labio. “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.” (Mateo 15:8-9).
La fe, mi estimado lector, debe ser puesta en Jesús. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6). Muchos oyeron a Jesús decir: “…Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté mu**to, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.” (Juan 11:25-26).
El apóstol Pablo escribe de su fe (que es digna de imitar) diciendo:
“Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;” (Filipenses 3:7-9).
Que Jesucristo, la Luz del mundo alumbre tu camino y guíe tus pasos a Él. Amén