06/01/2026
El sufrimiento y las pruebas no vienen para destruirnos, sino para probar, aumentar y fortalecer la autenticidad de nuestra fe en Cristo.
Muchas veces, en medio del proceso nos ponemos los guantes contra el Señor pero el Padre hoy nos dice: "No puedes ganar una prueba sin sufrir". No permitas que la duda o el silencio del Señor te dejen rendirte, la intimidad con el Padre nos guiará y direccionará hacia la Victoria.
Confía, Jesús fue crucificado pero al tercer día resucitó, el dolor no tiene la última palabra, toda prueba en Dios tiene un después y lo que parece ser una derrota es solo el antes de la manifestación de su Gloria.
Dios usa el sufrimiento para llevarnos a una resurrección, expansión y propósito de su poder y voluntad en nuestras vidas.
En medio del proceso agradece porque el agradecimiento activa las bendiciones. Adora al Señor desde tú corazón porque la luz resplandecerá sobre ti, su bendición te alcanzará y serás coronado en Victoria por su Gracia.