09/15/2016
En la actualidad abundan las situaciones que producen tensión en el matrimonio. Hay hombres que no asumen sus responsabilidades, y mujeres que no aceptan la autoridad de su esposo. Otros cónyuges son víctimas de maltrato. Además, las lealtades de los cristianos se ven puestas a prueba por los apuros económicos, la imperfección humana y el espíritu del mundo con su inmoralidad y su distorsionado sistema de valores. Sin embargo, los hombres y mujeres fieles que en toda circunstancia se rigen por los principios bíblicos reciben la bendición de Jehová. Aunque solo uno de ellos aplique tales principios en el matrimonio, siempre les irá mejor que si ninguno lo hace. Es más, Jehová ama y apoya a sus siervos que cumplen fielmente con sus votos matrimoniales pese a las dificultades. No olvida su lealtad (Salmo 18:25; Hebreos 6:10; 1 Pedro 3:12)