12/31/2025
“El tiempo, la fe y el llamado a seguir adelante.
Vivimos en una época acelerada, donde el tiempo parece avanzar más rápido que nunca. Entre responsabilidades, trabajo, familia y ministerio, el reloj se convierte en un compañero constante. Sin embargo, el tiempo en sí mismo es una realidad de la dimensión en la que vivimos; la forma de medirlo ha sido una decisión humana. Las civilizaciones antiguas se guiaron por las fases de la luna, y la civilización occidental, marcada por la fe cristiana, tomó al sol como referencia. Aunque hoy usamos calendarios digitales y relojes inteligentes, el sentido profundo del tiempo sigue siendo el mismo: avanzar, crecer y transformarnos. Para nosotros, como comunidad hispana en los Estados Unidos, el fin de año tiene un significado especial. Es un momento para cerrar ciclos: metas alcanzadas, sacrificios hechos, sueños postergados y batallas superadas. Muchos hemos vivido cambios importantes, migración, adaptación cultural, desafíos económicos o familiares, y este cierre de año nos invita a mirar atrás con gratitud y reconocer la fidelidad de Dios en cada etapa.
El inicio de un nuevo año no es solo cambiar de fecha, sino abrir el corazón a nuevas oportunidades. Es tiempo de planificar, de renovar fuerzas y de afirmar nuestra fe. El apóstol Pablo, en Filipenses 3:12-14, nos recuerda que la vida cristiana es un caminar constante: no quedarnos anclados en el pasado, ni en los errores ni en los logros, sino seguir adelante, con la mirada puesta en la meta que Dios nos ha llamado a alcanzar en Cristo.
Como congregación en este nuevo año, somos llamados a avanzar unidos, con esperanza y propósito. Que soltemos lo que ya cumplió su tiempo y abracemos con fe lo que viene, confiando en que Dios sigue obrando en nosotros y a través de nosotros. Que cada nuevo día sea una oportunidad para crecer, servir y caminar más cerca del Señor.
Amados les deseo un feliz año nuevo, que la gracia, y la misericordia de Dios nos siga acompañando cada día. Bendiciones.
Pr. Cesar Gomez