07/21/2026
Durante años la Iglesia ha debatido una pregunta clave:
¿Siguen vigentes los cinco ministerios de Efesios 4:11, o los apóstoles y profetas pertenecen únicamente a la etapa inicial de la Iglesia?
Esta es una de las preguntas más importantes dentro de la eclesiología (la doctrina de la Iglesia), y existen tres posturas principales en el cristianismo. Si queremos responder con honestidad, debemos hacerlo dejando que la Biblia hable por sí misma y entendiendo el contexto histórico, la cultura hebrea y el idioma en el que fue escrito el Nuevo Testamento.
Primero: ¿Qué dice realmente Efesios 4:11-13?
“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto…”
Observa algo muy importante.
Pablo no dice:
“Los dio para fundar la iglesia durante unos años.”
Sino que dice:
“Los dio hasta que…”
La palabra “hasta” (griego mechri) indica duración continua hasta que se cumpla una condición.
¿Y cuál es esa condición?
1. Que toda la Iglesia llegue a la unidad de la fe.
2. Que toda la Iglesia tenga el pleno conocimiento de Cristo.
3. Que toda la Iglesia alcance la madurez perfecta.
4. Que toda la Iglesia llegue a la medida de la plenitud de Cristo.
Pregunta:
¿Ha ocurrido eso ya? La respuesta bíblica es claramente no.
Por lo tanto, el argumento natural del texto es que esos ministerios continúan siendo necesarios.
Entonces, ¿por qué algunos dicen que solo fueron para el fundamento?
Porque leen otro pasaje.
Efesios 2:20
“…edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas…”
Aquí aparece la palabra fundamento.
Muchos interpretan:
“Ya que el fundamento se puso una sola vez, ya no existen apóstoles ni profetas.”
Pero debemos analizar cuidadosamente el texto.
¿Qué significa fundamento para un hebreo?
En la mentalidad hebrea un fundamento es aquello que sostiene toda la estructura.
Pablo continúa diciendo:
“…siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.”
El verdadero fundamento nunca fueron hombres.
El fundamento es Cristo.
Los apóstoles y profetas fueron instrumentos para colocar ese fundamento doctrinal.
Es decir:
Cristo
↓
los apóstoles enseñan
↓
la Iglesia es edificada.
Ahora surge una pregunta importante
¿Todos los apóstoles pertenecían únicamente al grupo de los Doce? La respuesta es “No” y aquí es donde muchos estudiosos hacen una distinción importante.
La Biblia llama “apóstoles” a muchas personas
Además de los Doce encontramos:
* Bernabé (Hechos 14:14)
* Pablo de Tarso (Romanos 1:1)
* Jacobo (Gálatas 1:19)
* Andrónico y Junias (Romanos 16:7)
Es decir, el Nuevo Testamento usa la palabra “apóstol” en más de un sentido.
Existen dos tipos de apostolado, Muchos teólogos distinguen entre:
1. El apostolado fundacional
Estos fueron únicos.
Características:
* Vieron al Cristo resucitado (Hechos 1:21-22; 1 Corintios 9:1).
* Fueron escogidos directamente por Jesús.
* Escribieron o respaldaron la doctrina del Nuevo Testamento.
* Su autoridad era universal sobre la Iglesia.
Este ministerio no se repite.
No puede haber hoy alguien igual a Pedro o Pablo en autoridad doctrinal.
2. El apostolado funcional; La palabra griega apostolos significa simplemente: “Enviado.”
Está palabra Era usada antes del cristianismo para refiriere a un embajador .
En el Nuevo Testamento también describe a personas enviadas por las iglesias para abrir obra, establecer congregaciones y fortalecer creyentes.
Ese tipo de función puede continuar.
¿Qué ocurre con los profetas? Aquí sucede algo parecido.
Muchos piensan que todos los profetas terminaron cuando se escribió el Nuevo Testamento.
Pero la Biblia muestra otra cosa. En Hechos 11:27-28 dice que Llegaron profetas desde Jerusalén, uno de ellos: Agabo Predijo una gran hambre.
Hechos 21:10-11 ; Agabo vuelve a profetizar sobre Pablo.
Es decir: Los profetas seguían funcionando muchos años después de Pentecostés.
Además En Antioquía había “…profetas y maestros…”
(Hechos 13:1) No dice que fueran solamente para el inicio.
¿Qué dice 1 Corintios?
Pablo escribe aproximadamente veinte años después de Pentecostés.
“Procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.” 1 Corintios 14:1
Si el ministerio profético fuera únicamente fundacional, esta exhortación tendría muy poco sentido para una iglesia local establecida.
Sin embargo… Aquí debemos hacer una distinción muy importante.
El profeta del Antiguo Testamento tenía autoridad inspirada equivalente a la Palabra de Dios para Israel.
En el Nuevo Testamento, las profecías dadas en la iglesia debían ser evaluadas.
1 Corintios 14:29
“Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.”
¿Por qué juzgar una profecía?
Porque ninguna profecía dada en la congregación tenía la misma autoridad que las Escrituras.
•La Biblia nunca debe ser corregida.
•Una profecía sí debe ser examinada.
Entonces, ¿siguen vigentes?
La respuesta depende de qué entendamos por “apóstol” y “profeta”.
Si hablamos del ministerio fundacional “No”
No existen hoy personas con la autoridad de escribir Escritura o añadir doctrina.
Ese fundamento quedó establecido.
Judas 3 habla de “la fe que ha sido una vez dada a los santos”.
Apocalipsis 22:18-19 advierte solemnemente contra añadir o quitar a la revelación profética del libro.
Si hablamos del ministerio funcional descrito en Efesios 4, hay un argumento bíblico fuerte para decir que sí.
Porque:
* Cristo los dio.
* Son para perfeccionar a la Iglesia.
* Permanecen “hasta” que la Iglesia alcance la madurez plena.
* Esa condición aún no se ha cumplido.
En el pensamiento hebreo, Dios siempre ha trabajado levantando personas con funciones específicas para equipar a su pueblo.
•Moisés tuvo ancianos.
•Los profetas guiaron a Israel.
•Los jueces liberaron al pueblo.
•Los sacerdotes enseñaban la Ley.
En el Nuevo Pacto ocurre algo similar, pero Cristo es la cabeza de la Iglesia y distribuye diferentes ministerios para su edificación. El énfasis no está en los títulos, sino en el servicio.
Hay dos extremos que conviene evitar.
*Primer extremo: afirmar que ya no existen apóstoles ni profetas en ningún sentido, cuando Efesios 4 parece presentar estos ministerios como parte del equipamiento continuo de la Iglesia.
*Segundo extremo: atribuir a personas actuales la misma autoridad doctrinal que tuvieron los apóstoles del primer siglo o aceptar revelaciones que compitan con la Escritura.
El Nuevo Testamento enseña que toda manifestación espiritual debe ser probada. “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:20-21). Los bereanos fueron elogiados porque verificaban la enseñanza de Pablo con las Escrituras (Hechos 17:11). Ningún ministerio está por encima de la Palabra de Dios.
Conclusión
* Los apóstoles y profetas fundacionales (testigos autorizados de Cristo que establecieron el fundamento doctrinal de la Iglesia) fueron únicos e irrepetibles.
* Los cinco ministerios de Efesios 4 fueron dados por Cristo para equipar a la Iglesia “hasta” que alcance la madurez plena, por lo que la función de equipar mediante apóstoles (como enviados que plantan y fortalecen iglesias), profetas (que exhortan, edifican y consuelan bajo el examen de la Iglesia), evangelistas, pastores y maestros puede seguir vigente.
* Cualquier ministerio contemporáneo debe someterse por completo a la autoridad suprema de las Escrituras. Ningún apóstol o profeta actual puede añadir nueva doctrina, producir revelación con autoridad igual a la Biblia ni colocarse por encima de ella.
Esta posición busca mantener juntos dos énfasis del Nuevo Testamento: reconocer que Cristo sigue dando dones ministeriales a su Iglesia y afirmar que la revelación normativa y el fundamento doctrinal quedaron completos en Cristo y en el testimonio apostólico registrado en las Escrituras.