05/06/2026
La tentación de engañar al cónyuge es más grande que nunca con cientos de aplicaciones y sitios de citas en línea. Si tu cónyuge tiene un teléfono inteligente o acceso a internet, es fácil para él o ella engañar y salirse con la suya.
Es comprensible que todos los cónyuges se enfrenten en un momento u otro a la tentación de la atracción por el s**o opuesto. Ser tentado no es pecado, pero ceder a la tentación sí lo es. La manera de afrontar la tentación marca la diferencia. Las parejas cristianas sabias se mantienen alerta a los peligros potenciales que podrían amenazar su matrimonio.