04/01/2025
1. Sé agradecido por las pequeñas victorias y pequeñas bendiciones.
➝ “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” (1 Tesalonicenses 5:18)
2. Deja de quejarte y de enfocarte solo en el problema.
➝ “Haced todo sin murmuraciones ni contiendas.” (Filipenses 2:14)
➝ “Por nada estéis afanosos; sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” (Filipenses 4:6)
3. Cree en la bondad de Dios y rechaza el pecado.
➝ “Gustad y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en él.” (Salmos 34:8)
➝ “Apártese del mal y haga el bien; busque la paz y sígala.” (1 Pedro 3:11)
4. Busca una congregación pentecostal y sirve de todo corazón a todos los que se acerquen a ti.
➝ “No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” (Hebreos 10:25)
➝ “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.” (Colosenses 3:23)
5. Sé útil y servicial.
➝ “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.” (1 Pedro 4:10)
➝ “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:10)
6. Perdona a todos los que te han ofendido.
➝ “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” (Efesios 4:32)
➝ “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial.” (Mateo 6:14)
7. Mantén tu corazón libre de todo rencor.
➝ “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” (Proverbios 4:23)
➝ “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.” (Efesios 4:31)
8. Conviértete en un cristiano ferviente que ora, alaba y medita en la Palabra.
➝ “Orad sin cesar.” (1 Tesalonicenses 5:17)
➝ “La palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.” (Colosenses 3:16)
➝ “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.” (Salmos 1:1-2)
Ap. Joabe Ramos Corrêa