01/20/2026
MORIR PARA VIVIR
Porque el que quiera salvar su vida la perdera , pero el que pierde su vida por mi causa la salvará .
Lucas 9.24
Diras como así es de locos como que tengo que morir para vivir ?
Bueno,
no se puede vivir la vida de Dios sin morir primero a la vida que este mundo nos enseñó. El problema no es solo el pecado visible, sino los patrones internos que el diablo sembró en nuestra forma de pensar, reaccionar y decidir:
Cómo respondemos cuando nos hieren.
Cómo entendemos la fuerza, la mansedumbre, el carácter.
Qué creemos que es “normal” o “justo”.
El diablo nunca enseñará a perdonar; siempre enseñará a vengarse.
Nunca enseñará a callar en el Espíritu; siempre impulsará a reaccionar en la carne.
Nunca formará a alguien conforme al corazón de Dios; siempre moldeará al hombre conforme al orgullo del mundo.
Por eso el Evangelio parece una locura.
El mundo dice: “Defiéndete, hazte respetar, responde, cobra.”
Dios dice: “Ama, perdona, espera, guarda silencio, entrégame tu causa.”
Y muchos responden:
“Sí, pero yo no soy Jesús.”( el era Dios yo soy un pecador )solo dando libertad a su identidad la cual fue el diablo estableció y no a la de Dios
Esa frase revela cuán marcados estamos por los límites que el mundo nos impuso:
“Hasta aquí aguanto.”
Eso no lo perdono.”
Eso ya es demasiado.”
el Reino de Dios no opera con los parámetros del mundo.
En el Reino, el fuerte es el que se domina.
El grande es el que se humilla.
El vivo es el que primero muere.
Por eso la Escritura nos llama a morir:
No para dejar de existir,
sino para dejar de ser lo que el mundo nos enseñó a ser o a creer falsamente
y comenzar a ser lo que Dios diseñó desde el principio ,poder recobrar la semejanza .
Dios busca desde Israel hasta hoy una generación que vuelva a manifestar Su semejanza, la que se perdió en el huerto.
Una generación que viva con atributos divinos en su conducta:
✅mansedumbre, dominio propio, misericordia, obediencia, pureza, santidad.
Morir para vivir no es poesía , ni un dicho cliché :
Es renunciar al viejo hombre,
✅a sus derechos,
✅a sus reacciones,
✅a sus argumentos,
✅a sus límites humanos.
🕊️Y nacer de nuevo no es solo cambiar hábitos;
es permitir que la Palabra y el Espíritu Santo formen otro hombre dentro de nosotros.
La Escritura declara:
“Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.”
(Romanos 6:6)