09/03/2026
Huntsville, Alabama, EE UU. - Domingo 31 de Agosto de 2026. La iglesia La Luz del Mundo en esta ciudad continúa procurando la perseverancia en la doctrina apostólica, escuchando el consejo divino para alimentar su fe y fortalecer su andar.
En punto de las 10:00 a. m. dio comienzo la consagración de la Escuela Dominical.
Como cada inicio de semana, la Iglesia del Señor se presenta ante Dios con acciones de gracias para alabanza y gloria del Creador y de su Hijo Jesucristo.
En esta ocasión, se abordó un tema impartido y dirigido por el Espíritu de Dios: Saber probar los espíritus para identificar si son de Dios.
La disertación estuvo a cargo del Ministro local Jehú Hernández, quien trajo a la memoria la enseñanza apostólica que rige a la congregación.
Durante la sesión, se destacó la importancia de discernir las manifestaciones espirituales, señalando que un mal espíritu utiliza principalmente tres estratagemas: la mentira, la división y la transformación.
La mentira: Aparenta ser la verdad y suele presentarse bajo el disfraz de la piedad, el amor, el consuelo o la amistad.
La división: Opera con el propósito de separar el sentimiento y el reconocimiento hacia Dios y todo lo establecido por Él en su Iglesia. (1 Juan 4:4-6)
La transformación: Pretende utilizar elementos santos para engañar —incluso la imagen de los siervos de Dios— con el fin de confundir y tergiversar la enseñanza. (Judas 1:9)
Se instó a la feligresía a «examinarlo todo» (1 Tesalonicenses 5:21) y a saber diferenciar entre una influencia maligna y una invención de la imaginación, función principal de la doctrina como marco de enseñanza que guía al creyente.
Se recordó además que «el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz» (2 Corintios 11:14) para pasar desapercibido, y se advirtió sobre el impacto de las influencias externas: «Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres» (1 Corintios 15:33).
Finalmente, se planteó que no toda situación responde a un mal espíritu, por lo que todo debe ser analizado desde su origen, objetivo y fin.
Se exhortó a los asistentes a no dejarse llevar por rumores ni malentendidos, ejercitando el discernimiento para reconocer lo que proviene de Dios y lo que pertenece al maligno.
| | |