Hace más de dos décadas, en el año 1996, algo extraordinario sucedió en la ciudad de Houston. El Pastor Adonay Marin, un apasionado predicador proveniente de El Salvador, llegó a estas tierras con un sueño en su corazón y una visión clara: llevar la luz del Evangelio a esta ciudad que ansiaba escuchar la Palabra de Dios. Su viaje hacia este propósito comenzó cada domingo, viajando desde la ciudad
de San Antonio en un humilde autobús, lleno de esperanza y fe, dispuesto a marcar una diferencia en los corazones de aquellos que necesitaban la Palabra de Dios. Pero antes de este viaje notable, la historia de fe del Pastor Adonay comenzó con su bautismo en el nombre de Jesús en Santa Ana, El Salvador. Fue en las aguas sagradas del bautismo donde experimentó una profunda transformación y recibió el llamado de compartir el mensaje transformador de Jesucristo con el mundo. Nuestra humilde sede fue un modesto apartamento, pero ahí, en ese pequeño lugar, experimentamos el mover poderoso del Espíritu Santo. Los primeros 6 meses fueron asombrosos, el Señor nos bendijo con 60 almas entregadas a Él a través del bautismo. Fue un tiempo de gozo y celebración, un recordatorio constante de que Dios estaba con nosotros y que esta misión no era nuestra, sino la suya. Con el tiempo, esa visión inicial ha continuado ardiendo en nuestros corazones, y hemos sido testigos del surgimiento de iglesias hijas a lo largo de los años. Somos una iglesia misionera, fervientemente preservando la fe de los apóstoles, y nuestra misión trasciende fronteras. Hemos llevado el mensaje del Evangelio tanto dentro como fuera de los Estados Unidos, extendiendo nuestras manos para compartir el amor y la esperanza que solo provienen de nuestro Salvador. Toda la gloria y la alabanza pertenecen a aquel que nos llamó con un propósito eterno: ¡Jesús! Él es el centro de nuestra historia, la fuerza que nos impulsa a seguir adelante y ver Su reino avanzar y ensancharse en cada corazón que tocamos. Cada día, renovamos nuestra determinación de continuar predicando Su mensaje de amor y salvación, para que aquellos que aún no conocen Su inmenso amor puedan encontrar la paz y la redención que solo Él puede ofrecer. Así que, los invitamos a unirse a nosotros en este emocionante viaje de fe y propósito. En nuestra iglesia, todos son bienvenidos, y juntos, formamos una familia unida por la gracia y el amor de nuestro Salvador. Si buscan un lugar donde puedan crecer en su fe, encontrar comunidad genuina y participar en una misión más grande que nosotros mismos, ¡este es el lugar adecuado! ¡Bienvenidos a nuestra historia, y que la bendición del Señor esté con todos ustedes!