04/13/2026
El enfoque constante en los errores de otros revela una distracción peligrosa: descuidar el estado del propio corazón. Dios no te llamó a vigilar vidas ajenas, sino a examinar la tuya delante de Él.
“Examínense a ustedes mismos para ver si están en la fe; pruébense a sí mismos.”
2 Corintios 13:5