08/02/2026
Una de las razones por las que Jesús vino fue para recuperar lo perdido, restaurar lo robado, sanar lo roto, darte belleza en lugar de cenizas, alegría en lugar de luto, tomar lo que estaba destinado para hacerte daño y convertirlo en tu beneficio. Lo que has perdido está volviendo. Dios está a punto de hacer algo nuevo. No te va a dejar en desventaja. Él ve por lo que has pasado y lo va a compensar. Va a infundir nueva vida, nueva pasión, nuevas oportunidades, una nueva visión. Todavía no has visto la mejor versión de ti mismo. Todavía está frente a ti. Pero hay algo que tienes que hacer. No puedes quedarte al margen, sintiendo lástima por ti mismo, pensando que estás acabado, culpable. "He cometido tantos errores. ¿Por qué estas personas me hicieron daño?" Mientras tengas esa mentalidad de derrota, te quedarás estancado donde estás. Tienes que volver al juego. Reaviva tu fe. Empieza a creer de nuevo. Empieza a soñar de nuevo. Empieza a tener esperanza de nuevo.