07/22/2026
📕 ¿POR QUÉ AYUNAMOS EL 9 DE AV?
Tishá BeAv, el 9 de Av, es considerado el día más triste del calendario hebreo. Pero este ayuno no fue establecido solamente para recordar tragedias antiguas.
El Rambam, Maimónides, enseñó que los ayunos colectivos existen para despertar nuestra conciencia. Las desgracias no deben verse simplemente como casualidades, sino como oportunidades para analizar nuestras acciones, corregir nuestra conducta y regresar a un camino de unidad, compasión y responsabilidad espiritual.
El ayuno no es el objetivo final. El verdadero propósito es la transformación.
A diferencia de Yom Kipur, que es un día de elevación, arrepentimiento y purificación, Tishá BeAv es un día de duelo colectivo, quebrantamiento del corazón y reflexión profunda. Su ayuno dura aproximadamente 25 horas, desde el anochecer hasta la noche del día siguiente.
✨ ¿Qué debemos aprender de Tishá BeAv?
La raíz espiritual más profunda de la destrucción del Segundo Templo fue el Sinat Jinam, el odio gratuito.
El Talmud enseña que en aquella generación había estudio de Torá y cumplimiento de preceptos. Sin embargo, existían divisiones, rivalidades, resentimientos y falta de amor entre las personas.
Esto nos enseña que no basta con realizar prácticas religiosas si al mismo tiempo herimos, humillamos, criticamos o destruimos a los demás con nuestras palabras.
El Bet HaMikdash no era solamente un edificio. Era la casa común del pueblo y el lugar donde la Shejiná, la Presencia Divina, se manifestaba de una manera especial.
Cuando el Templo fue destruido, comenzó un exilio que no es únicamente físico, sino también espiritual.
Ayunar en Tishá BeAv significa sentir ese vacío, como un hijo que ha perdido la casa de su Padre y anhela regresar.
Según la tradición, este día quedó marcado desde el episodio de los espías, cuando el pueblo recibió un informe negativo sobre la Tierra de Israel y lloró sin motivo.
A partir de entonces, diferentes tragedias quedaron asociadas con esta fecha:
🔥 La destrucción del Primer Templo.
🔥 La destrucción del Segundo Templo.
🔥 La caída de Betar durante la rebelión de Bar Kojba.
🔥 La expulsión de los judíos de España.
Durante Tishá BeAv se observan costumbres de duelo. Se evita comer y beber, usar calzado de cuero, saludarse alegremente y estudiar textos de Torá que producen alegría.
Se acostumbra leer Eijá, el libro de Lamentaciones, y reflexionar sobre la destrucción, el exilio y la necesidad de reparar nuestras relaciones.
Pero dentro de tanta oscuridad existe una enseñanza llena de esperanza.
La tradición rabínica enseña que el Mashíaj nace simbólicamente en Tishá BeAv.
Esto significa que precisamente dentro del dolor comienza a germinar la redención.
La destrucción puede transformarse en reconstrucción.
El odio gratuito puede ser corregido mediante el Ahavat Jinam, el amor gratuito.
En este día debemos preguntarnos:
¿A quién necesito perdonar?
¿De quién he hablado negativamente?
¿A quién he juzgado sin conocer su historia?
¿Qué relación necesita ser reparada?
¿Cómo puedo traer más paz, unión y misericordia a mi familia y a mi comunidad?
Tishá BeAv no es solamente un día para llorar por lo que ocurrió hace miles de años.
Es un día para observar qué estamos destruyendo hoy con nuestras palabras, nuestros resentimientos y nuestra falta de empatía.
Que este ayuno no sea únicamente una abstención de comida, sino el comienzo de una verdadera reparación del corazón.