01/02/2026
Familia de Fe: Confiando en el Tiempo de Dios y Abrazando la Redención
Isa.43:1, No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
Amados,
Rut 3:18 dice, Entonces Noemí dijo: Espérate, hija mía, hasta que sepas cómo se resolverá el asunto; porque aquel hombre no descansará hasta que concluya el asunto hoy.
Mientras dedicaba tiempo a meditar en la Palabra de Dios, este versículo resonaba en mi espíritu. Creo que encierra una enseñanza importante para nosotros, no como una profecía, sino como una revelación espiritual. Como dijo el apóstol Pablo, “Pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios” (1 Cor. 7:40). Dicho esto, deseo compartir lo que el Señor puso en mi corazón.
Rut 3:18 nos enseña una profunda revelación acerca de la confianza, la paciencia y la seguridad en la obra de Dios a través de personas fieles. Noemí, la suegra de Rut, demuestra una confianza inquebrantable en que Booz, su pariente “redentor” (Rut 2:20), hará lo correcto. En este punto, Rut ya no necesita tomar el asunto en sus propias manos, se le instruye a esperar.
Consideremos ahora el contexto.
Rut 3:9, Booz pregunta, “¿Quién eres?” Y Rut responde, “Yo soy Rut tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano.”
Esta declaración no fue impulsiva ni inapropiada. Rut habla con respeto y de manera indirecta, conforme a las costumbres de su tiempo. La petición de “extender el manto” era una forma simbólica de pedirle matrimonio, protección y redención. Esto reflejaba las responsabilidades de un pariente redentor conforme a la Ley.
Es importante notar que Rut no ordena a Booz que la redima. Ella reconoce su función y apela a su carácter con humildad y fe. Sin embargo, Booz responde con integridad, explicando que existe otro redentor más cercano en parentesco (Rut 3:12). En lugar de actuar emocionalmente o fuera del orden, Booz se compromete a resolver el asunto de manera justa e inmediata.
Ahora, Booz alaba a Rut no solo por su valentía, sino por su carácter, fidelidad y paciencia. Él promete resolver el asunto conforme al orden de Dios. Rut hace la petición, pero Booz es quien lleva a cabo la acción legal y sacrificial de la redención. (¿Puedes ver a Jesús?)
En este punto, es útil comprender qué era un pariente redentor. En el antiguo Israel, un pariente redentor era un familiar cercano con la responsabilidad legal y moral de restaurar, proteger y redimir a un miembro de la familia que había “caído” en necesidad, ya fuera por pobreza, pérdida o viudez.
Cristo, Nuestro Pariente Redentor
Esto nos conduce a una verdad mayor. Booz no es solo una figura histórica, es una figura que revela a nuestro Señor Jesucristo.
Así como Rut, la humanidad era incapaz de redimirse a sí misma. Y así como Booz, Jesús dio un paso al frente voluntariamente, no por obligación, sino motivado por el amor. Cristo se hizo nuestro pariente al tomar forma humana, y nos redimió no con plata ni oro, sino con Su propia sangre.
Booz no descansó hasta que el asunto fue resuelto. De la misma manera, Jesús declaró en la cruz, “Consumado es.” Nuestra redención fue completada plena, legal y eternamente.
Familia de fe, somos llamados a confiar en el tiempo de Dios, a actuar con integridad, a cuidar lo que Él nos ha confiado y a descansar en la seguridad de que nuestro Redentor vive. No necesitamos forzar los resultados; necesitamos caminar fielmente, sabiendo que Cristo, nuestro Pariente Redentor, concluirá la obra que Él ha comenzado.
Tito 2:14, Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
Meditemos,
Pastores Ernie & Lisa