04/20/2022
Una vez se le preguntó a un hombre: "¿Qué ganaste orando regularmente a Dios?" El hombre respondió: "Nada... pero déjame decirte lo que perdí: ira, ego, codicia, depresión, inseguridad y miedo a la muerte". A veces la respuesta a nuestras oraciones no es ganar sino perder; que en última instancia es la ganancia.