09/08/2026
Bendición Asegurada
Las Escrituras nos enseñan que el Padre celestial “hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5:45). Él nos bendice diariamente con nuestra familia, su creación, nuestro trabajo, habilidades, comida, salud y la iglesia. Todas sus bendiciones son, “… como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto” (Jeremías 17:8). Sus bendiciones traen abundancia de paz, gozo, amor, consuelo, prosperidad, fortaleza y éxito.
Según el apóstol Pedro, Dios nos ha bendecido con todo lo que necesitamos para enfrentar, sobrellevar y sobrepasar cualquier desafío en esta vida. Asimismo, Él nos ha dado preciosas y grandísimas promesas por medio del conocimiento de Su Hijo Amado. Por lo tanto, ahora podemos participar juntamente con Él en las cosas santas (2 Pedro 1:3-4; 1 Pedro 1:16).
Como cristianos entendemos que la fidelidad de Dios debe producir algo positivo en nuestras vidas. Dios es fiel a sus promesas: 1) Para motivarnos a vivir una vida de arrepentimiento. “No ves que desprecias las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, ¿al no reconocer que su bondad quiere llevarte al arrepentimiento?” (Romanos 2:4). 2) Para motivar nuestro crecimiento espiritual. 3) Para afirmar nuestra identidad con Cristo (Gálatas 2:20). 4) Para mantenernos dentro de sus bendiciones (Juan 14:6). 5) Para ser un instrumento de bendición para otros (Hechos 20:35). 6) Para que otros conozcan y vean la bondad de Dios. 7) Para afirmar nuestra misión (1 Corintios 15:58). 8) Para que tengamos corazones generosos (2 Corintios 9:6-11). 9) Para que el prójimo conozca y comprenda Su justicia.
Dios es fiel a todas sus promesas para recordarnos que solo Él es la única fuente de donde manan todas las bendiciones. “Pues, ¿quién te da privilegios sobre los demás? ¿Y qué tienes que Dios no te haya dado? Y si él te lo ha dado, ¿por qué presumes, como si lo hubieras conseguido por ti mismo?” (1 Corintios 4:7).
Quien busca intencionalmente crecer en una vida de piedad (2 Pedro 1:5-11), no solo podrá disfrutar las bendiciones, sino que también participará con el único Dios vivo y verdadero. Quien busca vivir correctamente tiene su bendición asegurada para esta vida terrenal y la venidera. ¿Has tomado tu decisión de seguir a Cristo?
“El Señor te bendiga y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.” Números 6:24-26