07/24/2013
Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio. (Hechos 11:28 RVR60)
Me pregunto: porque será que todas o casi todas las "palabras proféticas y expresiones de fe" que publican muchísimos predicadores, solo declaran prosperidad, bendiciones, salud y un largo etc?
Sin pretender ser un profeta del desastre, pienso que por muy buena que sea la intención de los "padtores, apostoles, profetas, maestros, evangelistas etc" y por mucho que sea el público que consuma este codiciable producto; no expresa en lo más mínimo la perfecta voluntad de Dios.
Así como no se debe confundir fe con desafío, tampoco se debe mezclar optimismo con fe.
Las profecías de las hijas de Agabo y la de otros muchos profetas a lo largo de toda la Biblia enseñan que ciertamente Dios puede y quiere bendecir pero también corrige los entuertos de personas, pueblos y naciones cuando El lo considera necesario. Quienes mantienen la línea exclusiva de que Dios lo único que hace es bendecir y prosperar, crean falsas expectativas en sus seguidores, sean congregantes o lectores y corren el seguro riesgo de convertirse en falsos profetas.