09/06/2026
Jesús nos enseña que el verdadero problema del ser humano no está solamente en lo que hace por fuera, sino en lo que guarda dentro de su corazón.
Podemos aparentar santidad delante de las personas, hablar bonito, levantar nuestras manos, cantar y aun así tener un corazón contaminado.
Lo que está dentro, tarde o temprano sale.
Por eso Dios no quiere solamente cambiar nuestra conducta; quiere transformar nuestro corazón.