12/02/2023
Una oración especial
Los hombres que aspiran a ser puros, oran. Sin la oración nadie (hombre o mujer) puede ser puro. El Papa León XIII comprendía muy bien esto, A finales del siglo XIX, Satanás desató un diluvio espiritual de inmundicia, inmodestia e impureza en el mundo. El Papa León XIII deseaba combatirlo, y para ello sacó dos de las armas espirituales más potentes que tiene la Iglesia en su arsenal: el Santo Rosario y san José.
Este profético pontífice solicitó que se rezara la siguiente oración a san José al final del Rosario en el mes de octubre.
“A ti acudimos, bendito san José, en nuestra tribulación, y después de haber invocado el auxilio de tu Santísima Esposa, ahora te pedimos con el corazón lleno de confianza, que nos protejas. Virgen Madre de Dios, y por el amor paternal con el que abrazaste al Niño Jesús, te suplicamos humildemente que mires con misericordia la amada descendencia que Jesucristo adquirió con su sangre, y que con tu poder y fortaleza nos socorras en nuestras necesidades.
Protege oh, providentísimo Custodio de la Sagrada Familia, a los hijos elegidos de Jesucristo. Aparta de nosotros, o amadísimo padre, toda mancha de error y corrupción. Asístenos desde el cielo , valientísimo defensor, en esta lucha contra los poderes de las tinieblas, y así como libraste al Niño Jesús del Peligro mortal, ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de los engaños del enemigo y de toda adversidad. Cúbrenos con tu constante protección para que, apoyados en tu ejemplo y fortalecidos con tu ayuda, podamos vivir una vida virtuosa, tener una muerte dichosa y obtener en el cielo, la bendición eterna. Amén”