08/21/2026
Con Pepe Prado: que corra la Palabra de Dios
Esta mañana, en el aeropuerto, me encontré con mi hermano , maestro y amigo Pepe Prado, quien regresaba de Argentina.
Fue un encuentro breve, pero profundamente significativo. Con los ojos llenos de esperanza y con ese fuego evangelizador que lo ha caracterizado durante tantos años, Pepe comenzó a contarme lo que había vivido en el Retiro Nacional de Sacerdotes en Argentina.
Mientras lo escuchaba, no pude sino dar gracias al Señor por la vida de este hombre de Dios. Después de tantos años de entrega, de tantos caminos recorridos, de tantas experiencias y también del desgaste propio de una vida entregada a la misión, Pepe continúa incendiado por el fuego de la Palabra.
Y ahí está la noticia que necesitamos recordar quienes hemos recibido el llamado a evangelizar:
¡La misión no se termina cuando llegan los años, ni cuando aparece el cansancio! La misión continúa mientras el corazón siga enamorado de Jesucristo.
Ver a Pepe con ese entusiasmo, hablando de sacerdotes, de evangelización y de todo lo que Dios sigue haciendo, es una invitación para todos nosotros a no bajar los brazos.
Porque evangelizar no es solamente una tarea que realizamos. Es una pasión que nace de un encuentro con Jesús y que puede renovarse una y otra vez.
Gracias, querido Pepe, por tu testimonio de entrega, por tu amor a la Iglesia y por recordarnos, con tu propia vida, que vale la pena seguir anunciando a Jesucristo.
Y sobre todo, gracias porque, después de tantos años, “Su Merced sigue enamorado de Jesucristo”.
Que ese fuego se contagie.
Que nuestros cansancios no apaguen la pasión.
Que nuestras dificultades no detengan nuestros pasos.
Que nuestros años no disminuyan nuestra entrega.
Que cada evangelizador pueda volver a decir: “¡Señor, aquí estoy! Todavía quiero anunciarte.”
Porque mientras haya alguien que necesite escuchar la Buena Noticia, hay una misión que realizar.
🔥 ¡Que corra la Palabra de Dios!
🌎 ¡Que se multipliquen los evangelizadores!
❤️ ¡Y que nunca se apague en nosotros el fuego del amor por Jesucristo!