05/15/2026
BREVE REFLEXIÓN DE LAS LECTURAS DE LA BIBLIA. (PALABRAS QUE CAMBIAN VIDAS)
" 41 Jesús se sentó frente al lugar donde se depositaban las ofrendas, y estuvo observando cómo la gente echaba sus monedas en las alcancías del Templo. Muchos ricos echan grandes cantidades. 42 Pero una viuda pobre llegó y echó dos moneditas de muy poco valor. 43 Jesús llamó a sus discípulos y dijo: «Les aseguro que esta viuda pobre ha echado en el tesoro más que todos los demás. 44 Porque todos ellos dieron de lo que les sobraba; pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento»." Mr 12:41-44 NBV
Cuando se habla de dinero hay mucha sensibilidad. Recordaba que asistí en Mexico a una iglesia que estaba creciendo y llegando muchas personas. Había gente de diferentes condiciones sociales y status económicos. Artistas, políticos, taxistas, empresarios, exadictos, de todo tipo de personas. Para mi era una gran bendición ver sentados lado a lado una familia humilde junto a otra de altos recursos.
En aquellos días empezó a asistir a la iglesia el director general de Cola-Cola en México. Un día pidió una cita con el pastor. Asistía regularmente los Domingos, comentó que aun no aportaba económicamente a la iglesia pero quería empezarlo a hacer. Le pido al pastor que le sugiriera una cantidad. El pastor le menciono que podía ofrendar lo que quisiera pero si realmente quería ser regular podía tomar la medida dar el diez por ciento, es decir el diezmo.
El empresario sorprendido y ofendido a la vez rebatió al pastor, y en tono sarcástico le dijo. "Ustedes no sabrían que hacer con tanto dinero si yo diera el diez por ciento de mis ingresos mensuales como director. Es demasiado dinero." El pastor le respondió que el Señor no necesitaba el dinero de ninguna persona porque el es el creador y dueño del todo. A Dios lo que le interesaba de este hombre es que reconociera a Dios en su vida.
En este pasaje Jesús observó que muchos ricos iban al templo a dar una poca porción de la abundancia que ellos tenían. Podían ser grandes cantidades, pero en comparación a lo que tenían acumulado era un porcentaje mínimo. Jesus observo también a una viuda pobre. Ser mujer, viuda y pobre en ese tiempo era estar condenada a la miseria. Pero tenían dos monedas de baja denominación que también entregó al templo.
Jesús llamo la atención de sus discípulos, porque para esa mujer esas monedas hubieran sido la diferencia para pagar o completar para la comida, el vestido de sus hijos, o el alquiler. Ella entendía que no dependía de si misma, porque se sabía hija de Dios y su Padre no la dejaría sin proveer lo que necesitaría. Estoy seguro que no era la primera vez que hacía esto y había sido testigo como Dios seguía sosteniéndola.
La diferencia en la vida del creyente no la hace este mundo, sino Él que creo al mundo. La viuda dependía de Dios, y los hombres ricos de sus cuentas en los bancos. Nunca podrás experimentar una fe fuerte en Dios cuando das lo que te sobra en tiempo, esfuerzo, recursos y vida. ¡Dale a Dios tu confianza hoy!