08/19/2026
Juan 17:1‑5 fue nuetsra base de estudio. En estos versículos, Jesús levanta Sus ojos al cielo y ora: “Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo…”
Aquí vemos algo poderoso: antes de enfrentar la cruz, Jesús ora con confianza, entrega y propósito. No huye, no se esconde, no se quiebra. Se alinea con la voluntad del Padre.
Esta oración nos recuerda que la verdadera gloria no está en lo que logramos, sino en vivir para aquello que Dios diseñó para nosotros.
Cuando entregamos nuestros tiempos, procesos y temporadas a Dios, Él convierte incluso lo difícil en propósito.