01/19/2022
¿HASTA CUÁNDO SEÑOR?
Salmos 13 RV1960
¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?
¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma,
Con tristezas en mi corazón cada día?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
3 Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío;
Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte;
4 Para que no diga mi enemigo: Lo vencí.
Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara.
5 Mas yo en tu misericordia he confiado;
Mi corazón se alegrará en tu salvación.
6 Cantaré a Jehová,
Porque me ha hecho bien.
David ora a Dios repitiendo cuatro veces ¿Hasta cuándo?, dando a entender que se encuentra en agonía, confundido y desesperado al no ver la mano de Dios obrando en su situación, de alguna manera no siente la presencia de Dios, y se expresa cómo si el Señor se hubiera olvidado de su pena y dolor. Podemos ver la honestidad con la que David ora y clama ante Dios, exponiendo sus sentimientos ante Él; no hay mejor lugar, que delante de la presencia del Señor, donde podemos abrir nuestro corazón y ser sinceros con respecto a nuestro sentimientos; siempre es mejor echar nuestras cargas sobre el Señor, que quedarnos las cosas guardadas, y dándole vueltas en nuestro corazón, tratando de buscar “solución” por nuestros propios medios. Dios quiere que tengamos esa cercanía y confianza de poder expresar nuestros verdaderos sentimientos, siempre con la honra y reverencia que Dios merece.
Al orar a Dios debemos hacerlo con la certeza de que Él nos escucha, y que si demora la respuesta, no significa que Él no esté ahí o que hemos sido rechazados. Hay que persistir en oración, así como lo hizo David, y aprendamos cómo aún en medio de su desesperación, continuó orando, aferrándose a las promesas de Dios, confiando en Su misericordia y aferrandose a su fe (verso 5), que finalmente lo llevan a cantar alabanza (verso 6), reconociendo que Dios ha sido bueno con Él.
Persistamos en oración, en medio de la circunstania que estemos viviendo, no importa que tan dificil o frustrante se vea, expongamos lo que hay en nuestro corazón delante de Dios, dejemos nuestras cargas en Sus manos, confiando en Su misericordia, y aferrándonos a la fe en Su salvación y Dios cambiará esa angustia en un canto de alabanza.
Dios les bendiga!
TCWC