08/18/2026
El mensaje para el siguiente domingo es:
Serie: Nombres que Revelan. Parte II
Jehová Rapha: El Dios que Sana
Éxodo 15:22-27 y: 1 Pedro 2:24
Nota pastoral:
Hoy continuamos nuestro recorrido por los nombres de Dios, y llegamos a las aguas de Mara, donde Israel, apenas tres días después de presenciar el milagro del mar Rojo, se encontró quebrantado por la sed y la amargura de un agua que no podía beber. Ahí, en medio de la murmuración del pueblo, Dios no creó agua nueva de la nada: mostró un árbol, lo echó en las aguas amargas, y las transformó en aguas dulces.
Fue en ese mismo instante que Dios se reveló con un nombre nuevo: "Yo soy Jehová tu sanador."
Ese árbol echado en las aguas de Mara encuentra su cumplimiento pleno en otro Árbol, plantado siglos después en el Calvario. El apóstol Pedro nos lo recuerda con una frase que merece quedarse grabada: Cristo "llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero... y por cuya herida fuisteis sanados" (1 Pedro 2:24). No fue por Su fuerza que fuimos sanados, sino por Su herida. La cruz es el árbol definitivo, echado en las aguas amargas de toda la humanidad.
Quizás tú has estado bebiendo, sin saberlo, de una amargura que llevas años cargando: una herida no resuelta, un resentimiento que se filtró en tu carácter, un dolor tan familiar que ya ni lo reconoces como herida. Que el testimonio de Mara te recuerde que Dios no te pide fingir que el agua no es amarga; te pide clamar, como lo hizo Israel, confiando en que el árbol ya fue mostrado y ya fue plantado por ti en el Calvario.
Te invito a llevar contigo esta pregunta en oración: ¿Qué agua amarga estoy cargando que todavía no he llevado a los pies del árbol?
Que Jehová Rapha, el Dios que sana, toque hoy tanto el cuerpo como el alma de cada familia de esta congregación.
Bendiciones:
Pastor Harold